El próximo martes se lanza oficialmente el certamen 2026-2027. El antecedente que potencia a la localidad es la historia de Daniel Panitrul, el ladrillero de Los Hornos que cosechó el zapallo más grande del Valle del Covunco.
Mariano Moreno será sede del Lanzamiento Provincial del Concurso Ciudad Zapallo 2026-2027. Una propuesta que impulsa el municipio junto al PRODA y que busca volver a la tierra, fortalecer las huertas familiares y poner en valor la matriz productiva que hizo grande y reconocido al Valle del Covunco.
La convocatoria oficial será el próximo martes 13 de octubre a las 10 horas en el salón del Balneario Municipal. Durante la jornada habrá una capacitación presencial y se entregarán kits de semillas para comenzar el nuevo desafío. La invitación está abierta a productores hechos y derechos y a todos aquellos que quieran incursionar en una práctica que supo ser orgullo de Mariano Moreno y toda su zona de influencia.
El mejor argumento para explicar por qué Mariano Moreno fue elegida sede tiene nombre y apellido: Daniel Ceferino Panitrul, de 57 años.
Daniel nació en Aluminé, pero llegó a Mariano Moreno en 1982. Se crió con Aurora, su tía y madre de crianza, hizo la primaria en la Escuela 85 y cuando salió, el horno lo estaba esperando. Veinte temporadas en lo de Gaetano Viviani, apilando y cortando adobe, y desde 2008 con su propio emprendimiento en Los Hornos, a 8 kilómetros al este de la localidad, sobre el arroyo Covunco y la Ruta 3.
En medio de esa vorágine del ladrillo, hace tres años empezó a moldear tierra para sembrar. Con semillas aportadas por el municipio, levantó una huerta con papas, tomates y zapallos. Y en la última temporada la tierra lo bendijo.
Entre pisaderos y ladrillos, cosechó un gigante naranja de 23,560 kilos, que le permitió ganar la primera edición de Ciudad Zapallo. No creció en un invernadero tecnificado. Creció en Los Hornos, donde hoy quedan menos de 10 ladrilleros en actividad.
"La producción de ladrillos me ayudó a vivir", contó Daniel, que hoy resiste entre problemas de salud y la falta de apoyo. Su historia demuestra que el barro puede dar paredes y también milagros. Que el ladrillo y el zapallo pueden convivir.
Desde la gestión del intendente Javier Huillipan destacaron que la instrumentación de este Plan de Desarrollo Productivo potencia las condiciones naturales e históricas del Valle.
"Estamos poniendo en valor la matriz productiva que hizo grande al Valle del Covunco, la de la antigua Colonia Agrícola y Pastoril. Impulsamos estas prácticas para volver a la tierra. Y lo mejor es que conviven perfectamente con prácticas ancestrales como la producción del ladrillo. Daniel combinó sabiamente ambas producciones y eso es el camino", sostuvo el jefe comunal.
La primera edición, articulada por el área de Producción a cargo de Carolina Gez, entregó kits en noviembre de 2025 y acompañó a los huerteros durante todo el ciclo. El podio del año anterior lo completaron Antonio Moscoso de Covunco Arriba con 19,260 kilos y Mariano Villagra de Los Hornos con 14,760 kilos.
"Cuando hay política pública y manos dispuestas, la tierra responde", resumió Gez aquella gran experiencia.
El municipio espera que este año se sumen más productores. La cita es el martes 13 de octubre, 10 horas, en el Balneario Municipal. Habrá capacitación, entrega de semillas y el relato vivo de Daniel Panitrul, la raíz de Los Hornos que demuestra que hasta en el suelo más duro, si hay trabajo, florece la vida.