Una fuerte discusión en los pasillos del local partidario obligó a intervenir a efectivos policiales. La Junta Electoral analizaba la documentación de las tres listas y el clima explotó.
La interna del Partido Justicialista en Neuquén es un escándalo y está para alquilar balcones. Este martes se generó una escena de discusiones en el marco de la interna. Parecía una jornada administrativa en el PJ neuquino, con la Junta Electoral revisando papales de las tres listas que se presentaron, pero no fue así. Hubo una fuerte discusión en los pasillos del edificio que obligó a la intervención de la Policía.
Según pudo reconstruirse, los integrantes de la Junta avanzaban con el análisis formal de avales y requisitos, cuando militantes y apoderados de distintos sectores comenzaron a cruzarse por impugnaciones por presuntas irrgularidades y observaciones. Los cuestionamientos ya venían generando malestar puertas adentro, pero todo tomó otra dimensión.
Testigos señalaron que los gritos se escuchaban desde la planta baja y que el intercambio fue creciendo. Ante el temor de que la situación pasara a mayores, se solicitó la presencia policial. ¿Quién? no se sabe y tampoco la trama fina de la discusión.
Lo cierto es que los efectivos policiales ingresaron al local para garantizar que la discusión no derivara en incidentes físicos y para preservar el orden dentro de la sede partidaria de Roca 265, en el centro de Neuquén capital.
La Junta Electoral partidaria se encuentra en pleno proceso de revisión de las tres listas que buscan competir en la interna el próximo 15 de marzo. Si bien todo indica que podrían oficializarse las tres candidaturas (José Asaad, Juan Domingo "Chule" Linares y César Godoy), el camino no está del todo despejado. Existen denuncias cruzadas por impugnaciones, observaciones formales y cuestionamientos sobre la validez de algunos avales.
El clima es de extrema sensibilidad política. Es que las sospechas de maniobras y las diferencias históricas dentro del justicialismo local volvieron a aflorar.
La imagen de la Policía dentro de la unidad básica volvió a "mostar la hilacha" de la vieja política, o de ese folclore que hoy está cancelado por el público de las redes sociales.
La Junta Electoral continúa con el análisis de la documentación pero el partido vive horas complejas. Las próximas definiciones serán fundamentales para saber si la competencia interna logra encauzarse institucionalmente o si el conflicto escala aún más.
La única certeza es que la discusión dejó de ser solo política y pasó a mayores en los pasillos, a los gritos, y con uniformados dentro de la sede partidaria.