Dos auxiliares de servicio fueron trasladadas al hospital tras presentar síntomas compatibles con intoxicación. Bomberos detectaron fallas en la cocina del establecimiento.
El CPEM 50 de Centenario debió ser evacuado luego de que dos trabajadoras presentaran síntomas compatibles con una posible intoxicación por monóxido de carbono, lo que derivó en un operativo de emergencia y en la intervención de Bomberos Voluntarios.
El hecho ocurrió este martes alrededor de las 16 horas en el establecimiento educativo, ubicado sobre calle Estados Unidos, cuando se alertó sobre la situación de dos auxiliares de servicio que se encontraban descompuestas. Según confirmó el jefe del cuartel de Bomberos Voluntarios de Centenario, Patricio Álvarez, ambas trabajadoras fueron trasladadas por la vicedirectora al hospital local para su atención.
De acuerdo a lo detallado, las mujeres desempeñaban tareas en el sector de cocina de la escuela, donde comenzaron a experimentar mareos, náuseas y, en uno de los casos, visión borrosa. Estos síntomas son compatibles con exposición a monóxido de carbono, un gas altamente peligroso que puede acumularse en ambientes cerrados.
Tras recibir el llamado, los bomberos acudieron al lugar con equipos de medición específicos para evaluar la presencia de gases. Si bien en una primera inspección previa no se había logrado confirmar la existencia de monóxido, en esta oportunidad sí se registraron valores que, aunque no extremos, resultan preocupantes en función del tiempo de exposición.
Las mediciones realizadas en la cocina arrojaron niveles de entre 4,5 y 6 partes por millón (ppm) de monóxido de carbono. Según explicó Álvarez, estos valores pueden representar un riesgo si una persona permanece durante varias horas en ese ambiente, como ocurre con el personal que trabaja en ese sector.
Además, durante la inspección se detectaron irregularidades en el funcionamiento de los artefactos a gas. Uno de los indicadores más claros fue el color de la llama de las hornallas, que no presentaba el tono azul habitual, señal de una combustión adecuada, sino que evidenciaba fallas que podrían estar generando emisiones contaminantes.
Otro de los puntos críticos identificados fue el sistema de ventilación. A través del uso de una cámara térmica, los bomberos pudieron constatar que la campana extractora no cumple correctamente su función de evacuar los gases generados durante la cocción.
Según detallaron, si bien la campana logra captar parte de los vapores, estos no son expulsados de manera eficiente al exterior. Esto se debería, principalmente, a un problema en el diámetro de salida del sistema, que resulta insuficiente para la cantidad de gases que se producen en una cocina de uso intensivo.
También se indicó que la estructura del extractor fue diseñada para un equipamiento anterior de menores dimensiones, lo que hoy impacta en su capacidad operativa. A pesar de que el ambiente cuenta con ventanas, la ventilación natural no alcanza para compensar esta deficiencia, especialmente teniendo en cuenta las largas jornadas laborales del personal.
Durante el operativo, los bomberos permanecieron aproximadamente 30 minutos en el sector con los detectores activos, lo que permitió observar cómo se comportan los gases en un ambiente cerrado. En ese contexto, se registró una disminución del nivel de oxígeno, que descendió hasta cerca del 19%, producto del consumo generado por los artefactos en funcionamiento.
Álvarez explicó que este tipo de situaciones se agrava cuando no hay una ventilación adecuada, ya que el monóxido de carbono tiende a acumularse y desplazar el oxígeno disponible. En ese sentido, remarcó que una correcta evacuación de los gases podría haber evitado o reducido significativamente el riesgo.
Por el momento, se aguardan los resultados médicos de las trabajadoras afectadas para confirmar si efectivamente se trató de una intoxicación por monóxido de carbono. En tanto, se espera que se realicen las intervenciones necesarias en el establecimiento para garantizar condiciones seguras antes de retomar la actividad normal.