A casi cuatro años de la tragedia en Plaza Huincul en la que murieron tres trabajadores, se juzga a cinco imputados. Las familias esperan "condenas ejemplares".
Este martes comenzó el juicio por la explosión ocurrida en la refinería New American Oil S.A (NAO), en la que murieron tres trabajadores en septiembre de 2022. La apertura estuvo a cargo del fiscal jefe Gastón Liotard, quien esbozó su alegato.
El debate se desarrolla ante un tribunal colegiado integrado por los jueces Federico Sommer, Lisandro Borgonovo y la jueza Alina Macedo Font, y se prevé que se extienda hasta fines de abril.
Además del fiscal jefe, por el Ministerio Público Fiscal también interviene la fiscal del caso Ana Mathieu. La acusación se completa con la participación de abogados particulares que actúan como querellantes en representación de las familias de las víctimas.
En este proceso se juzga a cinco imputados acusados por el delito de estrago doloso agravado por el resultado de muerte. Según la acusación fiscal, el hecho fue consecuencia de múltiples incumplimientos en materia de seguridad industrial y control de riesgos.
Durante el juicio, el MPF prevé incorporar más de 40 declaraciones testimoniales, además de prueba documental y pericial, con el objetivo de acreditar las responsabilidades penales por la explosión.
El hecho ocurrió el 22 de septiembre de 2022 cerca de las 4.10, en la planta ubicada en el Parque Industrial de Plaza Huincul, cuando una emisión de vapores inflamables desde el sector de procesos -en particular del Tanque 205-, derivó en una deflagración y posterior explosión. Como consecuencia, murieron los trabajadores Víctor Herrera, Gonzalo Molina y Fernando Jara, quienes quedaron atrapados en una bola de fuego mientras intentaban dirigirse a la sala de bombas.
En relación a otro de los imputados en la causa, el exgerente general R.G.A., su situación ya fue resuelta previamente mediante una suspensión de juicio a prueba, por lo que no forma parte de este debate. Si bien el MPF y las querellas se opusieron a esa salida, la medida fue concedida por un Tribunal de Impugnación y luego confirmada por el Tribunal Superior de Justicia.
En una audiencia posterior, se fijaron las pautas de la SJP, que el imputado deberá cumplir durante un año y seis meses. Entre ellas, se incluyeron tareas comunitarias, controles periódicos, una donación económica en concepto de reparación social destinada a cuarteles de bomberos que intervinieron en el hecho, y la prohibición de contacto con familiares de las víctimas.
Los trabajadores fallecidos son Víctor Herrera, Gonzalo Molina y Fernando Jara. El proceso buscará determinar responsabilidades penales en un caso que, según la fiscalía, pudo haberse evitado. El delito que se investiga es el de "estrago doloso".
De acuerdo con la teoría del Ministerio Público Fiscal, el hecho ocurrió el 22 de septiembre de 2022, alrededor de las 4:10 de la madrugada, cuando una emisión violenta de vapores inflamables desde el sector de procesos, puntualmente del Tanque 205, generó una deflagración y posterior explosión. Las llamas atraparon a los tres operarios, que intentaban dirigirse a la sala de bombas.
Para la fiscalía, el siniestro fue consecuencia de “un sinnúmero de incumplimientos” en materia de seguridad, fallas en equipos, falta de controles y una deficiente identificación de riesgos en un contexto operativo que calificaron como inseguro y previsible.
En la previa del inicio del juicio, la voz de las familias volvió a poner en primer plano el reclamo de justicia. Laura Herrera, hija de Víctor Herrera, expresó su expectativa en diálogo con Línea Abierta de LU5.
“Por fin podemos decir que tenemos fecha de juicio. Mañana vamos a estar firmes como lo hicimos siempre”, sostuvo. Y agregó: “Ahora nos queda esperar que la justicia esté del lado de la verdad y que esto no quede en la nada, que signifique realmente algo”.
Herrera sostuvo que la causa logró reunir una importante cantidad de pruebas y testimonios que, según indicó, poner de manifiesto graves negligencias.
“Se pudo demostrar que las negligencias de la empresa eran muchas y los oídos sordos eran demasiado. Las condiciones no eran aptas, por más que los papeles digan que estaba todo bien”, indicó.
“Me encantaría decir que somos las últimas víctimas en el petróleo, pero si siguen las mismas condiciones, no va a ser así” - Laura Herera, hija de Víctor Herrera, quien falleció en la trágica explosión.
En ese sentido, cuestionó también las comunicaciones de la empresa sobre tareas de mantenimiento. “Nos parece una puesta en escena. No nos garantiza nada. Antes de la explosión también hubo un paro de planta y después pasó lo que pasó”, explicó la hija de la víctima.
A casi cuatro años del hecho, las familias insisten en que el juicio no solo debe determinar responsabilidades, sino también delinear un precedente en la industria, que en este casi tiene riesgos.
“Me encantaría decir que somos las últimas víctimas en el petróleo, pero si siguen las mismas condiciones, no va a ser así”, advirtió Herrera.
Finalmente, opinó de lo que esperan del proceso judicial. “Queremos una condena ejemplar. Sabemos que ninguna sentencia nos va a devolver a nuestros familiares, pero no puede quedar en la nada. Tres muertes de esta manera no pueden pasar desapercibidas”, sostuvo.