El proyectil perforó una chapa y el cielorraso de una habitación. En la vivienda había dos niñas, que se encontraban en el ambiente contiguo.
Una familia del barrio Valentina Norte Rural vivió momentos de enorme preocupación luego de que una bala perdida atravesara el techo de su vivienda durante los festejos por la clasificación de la Selección Argentina a la final del Mundial 2026. El proyectil perforó la chapa, rompió el cielorraso de durlock y terminó en el piso de una habitación.
El episodio ocurrió en una casa ubicada en la esquina de Albardón y Necochea, minutos después de que finalizara el partido. En ese momento, Rodrigo, su pareja y un amigo se encontraban en el comedor tomando mate y mirando televisión. Sus dos hijas estaban en una habitación contigua.
“Nos quedamos en casa justamente porque sabemos que a veces hay desbordes durante los festejos. Entre las 18:30 y las 18:40 escuchamos un estruendo, pero pensamos que había sido un cascote o algún escombro que habían tirado”, contó Rodrigo en diálogo con LM Neuquén.
El ruido fue fuerte, aunque en un primer momento ninguno de los integrantes de la familia imaginó que podía tratarse de un disparo. Rodrigo salió hasta la vereda para observar qué había ocurrido, pero no encontró personas, vehículos ni movimientos extraños frente a la vivienda.
“Salí afuera a ver si había alguien, pero no había nada. Dejamos pasar la situación porque pensamos que había sido otra cosa”, explicó.
La gravedad de lo ocurrido quedó al descubierto minutos más tarde, cuando su pareja ingresó a una de las habitaciones para buscar un objeto y advirtió que había un agujero en el cielorraso.
A partir de ese momento comenzaron a revisar el ambiente y finalmente encontraron el proyectil tirado en el piso. La bala había atravesado el techo de chapa y luego perforado el revestimiento interno de durlock.
“Lo atravesó como si nada”, describió Rodrigo, quien conservó el proyectil después del episodio.
La habitación alcanzada estaba vacía en ese instante. Sin embargo, las dos niñas de la familia se encontraban en el cuarto contiguo, a pocos metros del lugar donde cayó la bala. “Por suerte y gracias a Dios no había nadie en ese momento en esa habitación. Tranquilamente, un inocente podría haber resultado herido”, expresó el vecino.
La familia calificó lo sucedido como una “desgracia con mucha suerte” y remarcó que el resultado podría haber sido mucho más grave si alguna persona se encontraba dentro del dormitorio cuando ingresó el proyectil.
Rodrigo señaló que durante los festejos se escuchaban numerosos ruidos en las calles del barrio, entre motores, caños de escape y posibles fuegos artificiales. Esa situación hizo que resultara prácticamente imposible distinguir el sonido de un disparo.
“Ahora está todo el tema de los chicos con los caños de escape y los ruidos que hacen. Uno no termina distinguiendo si es un fuego artificial, un arma de fuego o un caño de escape”, sostuvo.
El vecino aseguró que tampoco imaginó que alguna persona pudiera estar realizando disparos en medio de una celebración deportiva.
“Uno ni se va a imaginar que puede haber alguien con un arma tirando hacia la vereda. Por eso tampoco nos percatamos de la situación en el momento”, indicó.
Debido a la cantidad de personas que circulaban y a los ruidos registrados tras la finalización del encuentro, la familia no logró identificar desde dónde se efectuó el disparo ni quién pudo haber sido el responsable. "Nosotros llamamos a la Comisaría 12 para ver cómo actuar porque jamás nos había pasado algo así, pero no vino nadie. Nos dijeron que solo tenían dos móviles y que no estaban disponibles", contó indignado.
Tras el episodio, los vecinos decidieron hacer pública la situación para pedir mayor conciencia y responsabilidad durante las celebraciones.
Rodrigo remarcó que efectuar disparos al aire representa un peligro extremo, ya que las balas regresan a gran velocidad y pueden provocar heridas graves o incluso la muerte de personas que se encuentran dentro de sus casas o caminando por la calle. “Queremos hacer un llamado a la ciudadanía para que sea más consciente y responsable a la hora de festejar. Por el accionar imprudente de una persona, tranquilamente podría haber resultado herido alguien que no tenía nada que ver”, manifestó.
La familia todavía conserva la bala y las marcas que dejó al atravesar el techo. Más allá de los daños materiales, el mayor impacto fue tomar conciencia de que el proyectil cayó a pocos metros de las niñas.
El episodio generó preocupación entre los habitantes de Valentina Norte Rural, especialmente ante la proximidad de nuevos festejos por la participación de la Selección Argentina. Los vecinos insistieron en que una celebración no puede transformarse en una situación de riesgo para otras familias.