Con un origen que se remonta a 2005 como proyecto entre amigos y hoy convertido en una empresa familiar, se prepara para abrir sus puertas al enoturismo.
Con una propuesta que combinará vinos y gastronomía, la bodega Fincas del Limay se prepara para abrir las puertas al enoturismo y potenciar sus zonas productivas de Picún Leufú junto con las 42 hectáreas en producción con las que cuenta en Senillosa.
La bodega boutique elabora actualmente vinos Malbec, Pinot y Merlot que se comercializan en restaurantes y hoteles de la región y, en Buenos Aires, en establecimientos gastronómicos muy puntuales como el restaurante Don Julio, el Hotel Faena o el Bar Florida Atlántico.
El emprendimiento también cuenta con un pequeño viñedo en Picún Leufú de Malbec y Merlot y algo de uvas blancas. “Esa zona tiene mucho potencial”, destacó Verónica Esperanza, que junto a su esposo Gonzalo y su hija -que estudia economía empresarial- llevan adelante la empresa.
Esperanza explicó que la idea de montar la finca comenzó como un proyecto de amigos en 2005 y el año pasado pudieron adquirirla como familia.
Para que el proyecto siga creciendo, la bodega que se ubica en Senillosa -en el kilómetro 1262 sobre la Ruta Nacional 22-, se encuentra en etapa de obras para poder ser presentada oficialmente y abierta al público como actividad enoturística en breve.