Fueron a pescar a Villa El Chocón y encontraron algo inesperado entre las piedras

El hallazgo se produjo por casualidad, cuando los pescadores tuvieron que detener la lancha para desenganchar una línea.

Un alto en una jornada de pesca terminó con un descubrimiento que volvió a conectar el paisaje de la costa del lago Ramos Mexía con su pasado prehistórico. Un grupo de pescadores encontró huellas de dinosaurios marcadas sobre unas piedras en un sector cercano a Los Gigantes, en Villa El Chocón, un lugar al que normalmente resulta difícil acceder porque permanece cubierto por el agua cuando el nivel del lago está más alto.

Las pisadas quedaron al descubierto y pudieron ser observadas gracias a las condiciones particulares del embalse. Según contó a LM Neuquén César Ernesto Hernández, uno de los pescadores que participó del hallazgo, las marcas aparecieron cuando tuvieron que detener la lancha junto a la costa para intentar desenganchar un anzuelo que había quedado trabado.

“Si no fuese porque se nos quedó enganchada la línea ahí y tuvimos que parar en esa orilla, no lo hubiéramos visto nunca”, relató Hernández, todavía sorprendido por el descubrimiento.

Emmanuel Tapia, uno de los 4 pescadores que encontraron estás huellas de dinosaurios.

El lugar está detrás de Los Gigantes, las formaciones rocosas que se distinguen desde la costa de Villa El Chocón. Hernández explicó que esa parte del paisaje suele quedar a una altura considerable respecto del nivel del agua, por lo que no es habitual poder detenerse allí y caminar sobre las piedras.

Esta vez, en cambio, el nivel del lago permitió que la lancha llegara prácticamente a la altura de las marcas. Los pescadores pudieron acercarse, subir a las rocas y observar las huellas con claridad.

Huellas de entre 25 y 30 centímetros

Hernández calculó que las pisadas más grandes tenían entre 25 y 30 centímetros de largo. También observó marcas de menor tamaño y destacó que una de las huellas se veía especialmente nítida, al punto de que le pareció distinguir detalles de la superficie.

“Habían como unas patitas más chicas y después estaban esas grandes. La última huella es la que más clarita se ve, hasta parecía que se le veían las arrugas, así tipo reptil”, describió.

El pescador explicó que el descubrimiento fue completamente inesperado. El sector tiene un paisaje rocoso que, a simple vista, parece repetirse a lo largo de la costa, por lo que no había un motivo particular para detenerse en ese punto. La línea enganchada obligó al grupo a interrumpir el recorrido y fue esa circunstancia la que les permitió advertir las marcas.

Otras huellas de dinosaurios encontradas en Villa El Chocón.

Pero más allá de las especulaciones de los pescadores, LM Neuquén consultó a especialistas de la zona quienes confirmaron el hallazgo: sí se trata de huellas de dinosaurios.

Juan Porfiri, paleontólogo y coordinador del Museo de Geología y Paleontología de la Universidad Nacional del Comahue, observó las imágenes y aseguró que las marcas corresponden efectivamente a huellas de dinosaurios.

Porfiri señaló que en el sector se distinguen marcas que podrían corresponder a distintos grupos de dinosaurios, entre ellas algunas de carnívoros y otras de herbívoros. También consideró conveniente que el equipo de paleontología de Villa El Chocón se acerque al lugar para revisar el sitio y determinar si corresponde realizar estudios posteriores.

El especialista recordó que la región es conocida por la abundancia de rastros fósiles y remarcó que las huellas pueden presentar diferentes tamaños y formas, según los grupos de dinosaurios que las dejaron.

Un punto que no estaba identificado por el museo

Por su parte, Juan Ignacio Canale, paleontólogo, investigador del Conicet y director del laboratorio del Museo Paleontológico Municipal Ernesto Bachmann de Villa El Chocón, también confirmó que se trata de huellas de dinosaurios.

Según explicó, son marcas del tipo que suele aparecer en las costas del lago Ezequiel Ramos Mexía. Sin embargo, aclaró que el punto específico donde fueron encontradas estas pisadas no estaba identificado por su equipo.

“Este sitio en particular no lo teníamos ubicado. Estuvimos por ahí cerca, en Los Gigantes, y hemos encontrado huellas, pero no ese punto en particular”, indicó Canale.

El investigador estimó, a partir de las imágenes y de la altura del acantilado, que el lugar podría encontrarse del lado rionegrino del lago, aunque aclaró que no tenía certeza sobre la ubicación exacta.

Canale explicó que las huellas son frecuentes a lo largo de la costa del embalse, tanto en Neuquén como en Río Negro, desde Villa El Chocón hasta Picún Leufú. La variación del nivel del agua hace que algunos sectores queden sumergidos y que otros aparezcan cuando el lago baja.

“Hay lugares que se van cubriendo de agua y, cuando el lago está muy bajo, aparecen otros lugares nuevos, así que siempre suelen aparecer cosas”, explicó.

De acuerdo con su primera observación del video, las pisadas encontradas cerca de Los Gigantes podrían corresponder a dinosaurios carnívoros de tamaño mediano. Se trata de una identificación preliminar, que deberá evaluarse con mayor precisión si el equipo realiza una inspección directa del sector.

Rocas de unos 100 millones de años

El paisaje rojizo que rodea el lago Ramos Mexía forma parte de la historia geológica que explica la presencia de huellas en la región. Canale indicó que las marcas se encuentran sobre rocas de la Formación Candeleros, cuya antigüedad ronda los 100 millones de años.

Esas mismas rocas son conocidas por haber conservado restos de algunos de los dinosaurios más importantes descubiertos en la zona. Entre ellos se encuentra el Giganotosaurus carolinii, uno de los grandes dinosaurios carnívoros hallados en la región y una de las principales piezas del museo de Villa El Chocón.

La presencia de huellas en distintos sectores de la costa permite reconstruir parte de la actividad de los animales que habitaron esa región durante el Cretácico. A diferencia de los huesos, que pueden aparecer aislados y requieren tareas específicas de extracción, las pisadas conservan información sobre el desplazamiento de los animales y las características de sus extremidades.

No obstante, el hallazgo de los pesacdores todavía necesita una revisión en el terreno para precisar las características del sitio, documentar las marcas y evaluar su posible relevancia científica.

Porfiri destacó que es importante que las personas que encuentran huellas u otros materiales fósiles avisen a los equipos especializados, en lugar de intentar extraerlos por su cuenta o intervenir sobre las rocas.

En el caso de los huesos, explicó, los rescates deben contar con la autorización de la Dirección Provincial de Patrimonio y quedar a cargo de equipos de paleontología con experiencia. La intervención profesional permite documentar el material y preservar la información científica que contiene.

Las huellas, al permanecer impresas sobre las rocas, suelen ser más fáciles de reconocer y no pueden trasladarse como una pieza suelta. Aun así, el aviso de quienes las encuentran resulta fundamental para que los especialistas puedan localizar los sitios y evaluar si requieren protección o estudios.

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