El exministro celebró el fallo y disparó la idea de que el programa nació en una mediación en Fiscalía. "Nos tomaban de rehén", dijo sobre los cortes de calles.
El exministro de Desarrollo Social Germán Chapino habló con LM Neuquén después de que la jueza de garantías Natalia Pelosso lo dejara fuera de la causa Viento Sur, y dejó una frase que apunta directo a quienes lo acusaron.
Según su versión, la idea del programa que canalizó los fondos a la cooperativa no nació en el Ejecutivo, sino en una mediación penal en la Fiscalía con las organizaciones que cortaban la avenida Argentina en aquellos años después de la pandemia. "No veo que haya estado mal el acuerdo que se hizo, que se hizo en Fiscalía. De ahí sale todo", afirmó.
La frase invierte la lógica de la acusación: porque si la salida se gestó en una instancia del propio Ministerio Público Fiscal, el organismo que después llevó a los exministros al banquillo conocía de antemano el origen del programa.
El fallo todavía no está firme: el fiscal jefe Pablo Vignaroli anticipó que lo apelará.
Antes de la firma del decreto 1672, en agosto de 2022, las organizaciones que luego conformaron la cooperativa Viento Sur, entre ellas el Polo Obrero y el FOL, sostenían cortes en el centro de Neuquén.
Según Chapino, de una mediación penal con esas organizaciones surgió la idea de un programa para canalizar capacitaciones laborales, que después tomó forma en el decreto firmado por el entonces gobernador Omar Gutiérrez.
La fiscalía había planteado durante la audiencia que el Estado pudo recurrir a otras herramientas, como el subsidio por desocupación laboral, en lugar de crear un programa de capacitación en el que, según su teoría, había dolo.
Chapino respondió con una crítica. "La fiscalía tendría que haber actuado cuando cortaban la ruta y no dejar solo al Ejecutivo" enfatizó.
Y recordó que el gobierno provincial y la Municipalidad de Neuquén denunciaron los cortes: "Nosotros hicimos denuncias, la Municipalidad hizo varias denuncias de los cortes y ellos nunca actuaron. Ahora es fácil decir eso", indicó, respecto a la idea de la Fiscalía que sostiene que había otras alternativas para canalizar las demandas.
El exministro enmarcó el programa en el clima social de aquellos meses. "Era un contexto diferente al que estamos viviendo hoy. Estas personas, estas cooperativas o políticos que son ellos, nos tomaban de rehén cortando puentes, rutas; lo último fue la avenida Argentina", describió.
"Es la primera vez que me toca estar en el banquillo del acusado", reconoció. Sobre la decisión de Pelosso, dijo que "la verdad que la jueza planteó lo que planteó nuestra defensa. Así que te da ganas de seguir confiando en la justicia".
Consultado sobre el pasaje más resonante de la resolución, cuando la jueza sostuvo que la voluntad del decreto era del gobernador y que los ministros solo lo refrendaron, Chapino lo confirmó y extendió la defensa a toda la gestión.
"En este caso estuvo casi todo el gabinete involucrado, porque no se hizo nada mal", dijo. Y agregó que, desde el gobernador hasta la última persona que intervino en el tema de las cooperativas, nadie "hizo nada ilícito".
También celebró que, a su entender, la política haya quedado al margen de la decisión: "Gracias a Dios se hizo justicia y no metió la cola la política ni nada por el estilo".
La acusación sostenía que los exministros ordenaron los pagos pese a los informes desfavorables y sin verificar las rendiciones. Chapino repitió lo que, según dijo, planteó desde el inicio. "La primera vez que hablé, hace año y medio, dije que los controles se hicieron, porque si no, no se puede pagar", dijo.
Según su versión, fue una decisión conjunta en el gabinete de Omar Gutiérrez. "Esto fue algo en conjunto dentro de Desarrollo, Economía y la parte de Contaduría".
Cuando se le preguntó si las cooperativas investigadas tuvieron un trato especial en montos o destinos respecto de otras organizaciones, esquivó la respuesta: "Eso habría que preguntarle a los fiscales, por qué decidieron con esta organización".
Con la resolución de Pelosso, Diego Mauro, referente del FOL, es el único imputado que irá a juicio, con la acusación recortada y amparado por la presunción de inocencia. Los demás integrantes de la cooperativa accedieron a la suspensión del juicio a prueba.
La apelación anunciada por Vignaroli definirá si el sobreseimiento de Chapino y Di Luca queda firme.