La madre del joven agredido radicó la denuncia, mientras que desde el Consejo de Seguridad anticiparon que analizarán ordenanzas y controles.
La brutal golpiza a un joven a la salida de un boliche en Centenario ya tiene una investigación formal en marcha. Después de la difusión de las imágenes, la madre del adolescente agredido se presentó a realizar la denuncia y ahora la Justicia y la Policía avanzan con las primeras medidas para intentar identificar a los agresores.
El ataque ocurrió durante la madrugada del domingo, en inmediaciones de calle Paraguay, en el barrio Sarmiento. En el video se observa cómo un grupo de jóvenes golpea a la víctima con trompadas y patadas, en una escena de extrema violencia que generó fuerte preocupación entre vecinos, familias y autoridades locales.
Tras la denuncia, la investigación comenzó a moverse con medidas concretas. Según se informó, se solicitaron las cámaras del local bailable, tanto del interior como del exterior, y también las imágenes de los domos ubicados en la zona.
Además, está previsto que se entreviste a la víctima para conocer su relato y sumar precisiones sobre lo ocurrido antes, durante y después de la agresión. Hasta ahora, las imágenes difundidas públicamente fueron claves para visibilizar el hecho, pero la causa necesita avanzar con testimonios, registros de seguridad y la identificación de quienes participaron del ataque.
La situación fue abordada también por el Consejo de Seguridad de Centenario. Su titular, Claudio Pistagnesi, confirmó que tomaron contacto con la Policía apenas se conoció el caso y que, una vez realizada la denuncia por parte de los familiares del menor, el hecho quedó judicializado. “Esperamos el resultado de la Justicia. No obstante eso, por instrucciones del intendente Esteban Cimolai, inmediatamente nos pusimos a trabajar”, explicó Pistagnesi, en Canal 7 Noticias.
Uno de los puntos que comenzó a revisar el Municipio está vinculado con las habilitaciones de los locales bailables y las ordenanzas que regulan su funcionamiento. Pistagnesi explicó que algunas normativas son antiguas y que podrían requerir una actualización frente a situaciones de violencia como la ocurrida el fin de semana.
“Hay ordenanzas que son viejas. Muchas se hicieron para adaptarlas después de Cromañón o después de la tragedia de la Cooperativa Obrera. Quizás haya que actualizar este tipo de ordenanzas”, señaló.
El funcionario indicó que ya tomó contacto con Rubén Arias, presidente de la comisión encargada de revisar normativa, para analizar posibles modificaciones. Según planteó, el objetivo es adaptar la legislación local a nuevas problemáticas, entre ellas la violencia entre jóvenes, la seguridad en locales nocturnos y el control sobre el ingreso de menores.
“Después del caso Báez Sosa, seguramente hay que adaptar ordenanzas para ver con qué personal se cuenta, cómo se trata y cómo se evita este tipo de situaciones”, sostuvo.
Pistagnesi remarcó que la revisión no debería limitarse a un solo aspecto, sino abarcar el funcionamiento general de los locales bailables. Entre los puntos a observar mencionó la seguridad privada, los horarios, el consumo de alcohol, la cantidad de personal por metro cuadrado o por cantidad de asistentes y la ubicación de estos espacios. “Hay que revisar todo tipo de ordenanza y todo tipo de procedimiento, y acomodarlo”, afirmó.
También advirtió que este tipo de episodios muchas veces se organizan por fuera del local y pueden estar vinculados a desafíos o conflictos previos, incluso a través de redes sociales. En ese sentido, señaló que la pelea ocurrió alrededor de las 6:30 de la mañana, cuando ya se había retirado gran parte de la presencia preventiva.
“Esperan que se vaya la Policía, que se vaya todo el mundo y ahí es donde se buscan. Tenemos que ver como sociedad cómo estamos trabajando entre todos”, planteó. Por ese motivo, anticipó que convocarán a una reunión del Consejo de Seguridad para tratar este tema casi de manera exclusiva, además de los encuentros que puedan mantener con el Concejo Deliberante.
Respecto a la responsabilidad del local bailable cuando la agresión ocurre fuera del establecimiento, Pistagnesi aclaró que el comercio debe aportar toda la información necesaria para la investigación. En ese sentido, recordó que la ordenanza 7505 establece cuestiones vinculadas al circuito de monitoreo interno.
El funcionario confirmó que el boliche donde se produjo la salida posterior al ataque está habilitado desde el año 2020. Sin embargo, aclaró que la habilitación vigente es “muy amplia” y permite actividades diferentes, como cumpleaños o eventos bailables, que no necesariamente requieren los mismos niveles de seguridad.
“Quizás no es la misma medida de seguridad para un cumpleaños de 15 que para un boliche bailable. Tenemos que analizar y modernizar la legislación al respecto”, indicó.
También mencionó que será necesario revisar aspectos como la cercanía del local con una estación de servicio y las condiciones de seguridad en el entorno.
Otro de los puntos que preocupa es la posible presencia de menores de edad en locales bailables durante la madrugada. Pistagnesi explicó que la ordenanza vigente contempla matinés hasta las 0, sin venta de alcohol, y también un registro de concurrencia de menores acompañados por un adulto.
Sin embargo, planteó que el control real sobre la venta de alcohol y la permanencia de menores en esos espacios es uno de los aspectos que debe revisarse.
“¿Cómo hacés para controlar el tema de la venta de alcohol? Ese es el tema sobre el que hay que trabajar”, sostuvo.
Más allá del debate legislativo, que podría demandar más tiempo, desde el Consejo de Seguridad aseguraron que ya se pidieron informes para analizar la situación y evaluar medidas inmediatas antes del próximo fin de semana.
Pistagnesi indicó que se reunirán en los próximos días para intentar llegar a alguna determinación concreta. También adelantó que buscarán reunirse con el titular del boliche bailable para revisar qué medidas pueden aplicarse de ahora en adelante.
“Siempre vamos a estar trabajando para prevenir. Cuando ocurren los hechos, ya es tarde. Vamos a seguir trabajando con la prevención y para eso tenemos que estar todos juntos”, concluyó.
Mientras tanto, la causa por la golpiza avanza con la denuncia ya radicada, el pedido de cámaras y la próxima entrevista a la víctima. El caso no solo abrió una investigación judicial, sino también un debate más amplio sobre la nocturnidad, los controles y la responsabilidad de todos los actores involucrados.