El intendente Pablo Cortez, el concejal Juan Cabezas y la ex intendenta María Espinosa se acusaron mutuamente por la habilitación de una cantera en un conflicto que escaló a la justicia de Zapala.
El Concejo Deliberante de Las Lajas terminó en escándalo. Lo que empezó como un debate por la habilitación de una cantera derivó en acusaciones personales, denuncias penales y una frase del intendente Pablo Cortez que terminó de detonar la pelea política: “Parece que para no ser denunciado en este pueblo hay que ser veterinario”, lanzó el jefe comunal parapetándose en los micrófonos de la radio municipal y teniendo a su jefe de prensa como entrevistador. La destinataria de sus palabras, por su profesión, fue la ex intendenta María Angélica Espinosa.
En ese mismo escenario favorable y con un asesor legal al lado, Cortez también se refirió al concejal Juan Cabezas por sendas denuncias en la fiscalía de Zapala y tiró otra frase polémica: “El ladrón piensa que todos son de su condición”.
Si bien LM Neuquén fue quien puso en agenda pública esta situación, tanto el intendente Pablo Cortez como su jefe de prensa Fabián Becerra eligieron no brindar una entrevista a este diario, tal cual lo hicieron con otros medios, a pesar de los repetidos intentos de lograr sus declaraciones.
En este sentido y si bien el mandatario local se encargó una y mil veces de desmentir la propia autorización de una cantera no brindó precisiones respecto a lo que finalmente el concejo deliberante le aprobó tal cual figura en la ordenanza 5274 que forma parte del expediente judicial. La misma en su Artículo 1 dice textualmente: “Se Autoriza al Señor Pablo Cortez, bajo Expediente Minero N° 3452-000468-2007-00001/2007 Y Expediente N° 669/2002 UNIFICADOS, por parte de la Municipalidad de Las Lajas la explotación del presente yacimiento, periodo 2024-2028 o hasta la culminación de su mandato”.
En relación a la otra denuncia judicial que apunta contra el intendente por una presunta superposición de intereses en el cobro de la tasa vial. Según el escrito, cada litro de combustible líquido y cada metro cúbico de gas natural comprimido paga un 4,5% que recauda la estación de servicio local en calidad de agente de percepción, dinero que luego debe transferirse al municipio e ingresar al Fondo Específico de Movilidad Urbana.
El problema, según la denuncia, es que el jefe comunal estaría vinculado o sería dueño de la única estación de servicios de Las Lajas. Es decir, sería a la vez quien recauda la tasa y quien, como intendente, debe controlar que ingrese el monto correcto según los litros vendidos.
Es por esto que llamó la atención que, en la entrevista radial por la emisora municipal, el mandatario lajeño nunca explicó el mecanismo de recaudación ni informó cuánto pagan mensualmente los automovilistas locales y foráneos por esta tarifa. Solo se limitó a decir que los fondos se destinan a obras de infraestructura, sin detallar montos ni rendir cuentas específicas.
El intendente Pablo Cortez salió al cruce de la denuncia en su contra por la tasa vial y la cantera con una respuesta que mezcló defensa personal, explicación de gestión y ataques directos a la ex intendenta María Espinosa y al concejal Juan Cabezas.
El eje de su descargo fue despegarse de la decisión sobre la cantera. Según explicó, se trata de un yacimiento que opera desde 2002, anterior a su llegada a la intendencia en 2023. “Yo no me di ni una autorización. Yo fui el que le dije al Concejo Deliberante que yo no me podía autorizar por eso lo emanamos a un poder separado y autónomo”, afirmó.
En ese contexto lanzó la frase que encendió el cruce: “Parece que en este pueblo hay que ser veterinario para que no te denuncien”. La referencia apuntó directamente a María Espinosa, ex jefa comunal y médica veterinaria de profesión.
Para el intendente, las acusaciones responden a su origen en el sector privado. “Yo vengo del sector privado, yo tenía vida antes de esto. A muchos les puede molestar que uno venga del sector privado y no se beneficie del cargo”, sostuvo.
Cortez también apuntó contra Cabezas, actual concejal y ex presidente del Concejo en la gestión anterior. Usó el dicho “el ladrón piensa que todos son de su condición” y lo acusó de irregularidades durante su paso por el Legislativo local.
Entre ellas mencionó la entrega de terrenos “a dedo” a amigos y parientes, nombramientos en planta permanente por amiguismo sin respetar la antigüedad, y el manejo del Plan de Reducción Laboral, donde dijo que los trabajadores “cobraban dos pesos” mientras hacían las mismas horas que un municipal. “Cuando ingresé cobraban treinta mil pesos”, aseguró.
La línea de defensa del intendente fue desprestigiar la gestión anterior y atribuirle errores de administración que, según él, explican los problemas de infraestructura actuales. Criticó que durante esos años no hubo gas ni agua en barrios como San Demetrio y el 8 de febrero, y que se entregaron viviendas y terrenos de forma irregular.
Sin embargo, por lo que se pudo saber nunca presentó denuncias penales por esos hechos. “Nosotros obviamente que tenemos que estar a derecho y vamos a presentar la documentación necesaria. Porque me parece que así hacen las personas de bien”, dijo, al señalar que su asesor legal ya está trabajando en los casos de la cantera y la tasa vial.
Sobre ese punto, el intendente explicó que la tasa del 4,5% sobre el combustible se creó por ordenanza en 2024, luego de la caída de aportes nacionales. El dinero se recauda a través de la única estación de servicio de la localidad y se destina, según detalló, a movimiento de suelo, cordón cuneta, reparación de calles y alquiler de maquinaria municipal. “Un kilómetro de asfalto sale cerca de 400 millones de pesos. Nosotros pedimos 300 millones (a provincia) para la carpeta porque tenemos personal y maquinaria municipal”, explicó.
Cerró su descargo invitando a Cabezas a “trabajar” y dejando en claro que la discusión se definirá en las próximas elecciones: “Que tengan paciencia este concejal y el grupo al que pertenece, que ya van a llegar las elecciones”, disparó.
La ex intendenta de Las Lajas, María Espinosa, salió al cruce de los dichos del actual jefe comunal Pablo Cortez y se metió de lleno en la pelea política que escaló la pasada semana en la localidad.
Todo comenzó cuando Cortez, en una entrevista en la radio municipal, lanzó la frase: “Parece que en este pueblo hay que ser veterinario para que no te denuncien”. El comentario fue interpretado como un dardo directo a Espinosa, médica veterinaria y su antecesora en el cargo.
Sin hacerse esperar, la ex intendenta recogió el guante y usó las historias de su perfil de Facebook para responder con ironía: “Hoy escuché una frase: hay que ser veterinario para que no te denuncien. Con séptimo grado no creo que te den un título universitario. Empresario puede ser cualquiera, ¡¡más si te dejan todo en bandeja y más con bienes del estado!!”, escribió.
Consultada por este diario, Espinosa bajó el tono de la chicana, pero mantuvo la crítica: “Quieren tapar el sol con las manos, son solo latiguillos políticos”.
Además, la ex jefa comunal salió a despegar a Juan Cabezas de las acusaciones de Cortez sobre entrega irregular de terrenos. Según explicó, las adjudicaciones se hicieron durante su gestión con mayoría en el Concejo Deliberante, y apuntó a ex ediles que hoy ocupan cargos en el actual gobierno municipal.
“Los terrenos entregados fueron por sus concejales, donde eran mayoría: Alfredo Garrido, Balta Andrea, Carlos Muñoz -actual director de Deporte y coordinador del paso fronterizo Pino Hachado- y Víctor Guzmán -actual delegado de La Buitrera-. Cabezas solo era presidente del HCD, con minoría junto a Laura Flores y Agustina Fuentes”, detalló.
En esa línea, le devolvió la pelota al intendente: “Creo que le tiene que pedir explicaciones a sus concejales, sobre todo a aquellos que los premió con puestos en su gabinete”.
Espinosa también le marcó la cancha a Cortez respecto a las acusaciones contra Cabezas: “Si Juan Cabezas es un ladrón y tiene pruebas que denuncie, si no es cómplice”.
Con estas declaraciones, la ex intendenta quedó formalmente incorporada al cruce que hasta ahora enfrentaba a Cortez y al concejal Cabezas, y dejó en claro que no dejará pasar los señalamientos públicos sobre su gestión.
El concejal Juan Cabezas salió enfrentó las acusaciones del intendente Pablo Cortez y calificó los dichos del jefe comunal como “chicanas políticas”.
Este diario consultó al edil, quien fue quien presentó la denuncia penal contra el actual intendente de Las Lajas por la tasa vial y la habilitación de la cantera. Cabezas sostuvo que no se trata más que de un intercambio de declaraciones para desviar el foco de la cuestión de fondo.
“Yo lo tomo eso como chicana política nomás, porque ya tengo la experiencia. Nos pasó en la gestión anterior justamente con un concejal de él, tuvimos también un problema político y nosotros en ese momento lo llevamos a la justicia y gracias a Dios salimos con respuesta favorable”, señaló.
El concejal recordó que durante su paso como presidente del Concejo Deliberante en la gestión anterior también recurrió a la vía judicial ante un conflicto político, y remarcó que esa es la manera de resolver las diferencias cuando hay acusaciones de por medio.
“Somos respetuosos de la justicia y hay que esperar los tiempos que ellos determinen. Esto es todo chicana. Si tienen que decir algo de mí, que lo hagan como lo hice yo: fui a la justicia”, afirmó.
Además, insistió en que, si el intendente o su entorno consideran que tiene pruebas en su contra, el camino es el mismo que él eligió: la presentación ante los tribunales.
Con esta respuesta, Cabezas dejó en claro que no entrará en el cruce personal y volvió a colocar la discusión en el terreno judicial, donde ya tramita la denuncia que lo enfrenta con Cortez.
La pelea política en Las Lajas suma así un nuevo capítulo, con declaraciones cruzadas entre el Ejecutivo, el Legislativo y la ex gestión municipal, y con la fiscalía de Zapala como el lugar donde se definirá el fondo de la cuestión.