El titular de ANIDE, Joaquín Perren, explicó cómo funciona la red provincial de innovación y los proyectos en distintas localidades de la provincia.
La provincia de Neuquén avanza en la implementación de una política de innovación orientada a resolver problemáticas concretas mediante tecnología aplicada. A través de la Agencia Neuquina de Innovación para el Desarrollo (ANIDE), se promueve la formación de jóvenes en inteligencia artificial, robótica y automatización, con un enfoque territorial y articulado con municipios, universidades y organismos científicos.
En una entrevista con LM Neuquén en Vivo, el secretario ejecutivo de ANIDE, Joaquín Perren, detalló los principales ejes de trabajo y los resultados que ya comenzaron a observarse en distintas localidades.
Uno de los pilares de la estrategia es la Red Neuquina de Robótica e Innovación, que actualmente cuenta con 17 nodos distribuidos en toda la provincia. Estos espacios funcionan como puntos de acceso a la formación tecnológica y se expandieron en las últimas semanas con nuevas incorporaciones en localidades como Paso Aguerre, Senillosa, Vista Alegre y Villa Pehuenia.
Cada nodo trabaja con una lógica descentralizada: se identifican problemáticas locales y, a partir de ellas, se diseñan las capacitaciones y proyectos. “No sirven los moldes llave en mano. Cada comunidad tiene sus propios desafíos”, señaló.
Las propuestas formativas incluyen inteligencia artificial, robótica, ciencia de datos y automatización. Según detalló el funcionario, la diferencia central es que no se trata de contenidos teóricos, sino de herramientas orientadas a la resolución de problemas concretos.
Entre los ejemplos mencionados, se destaca el desarrollo de una aplicación en Junín de los Andes para detectar árboles con riesgo de caída mediante cámaras y algoritmos de inteligencia artificial. También un sistema creado en Villa la Angostura para automatizar la separación de ovas de trucha. "Los piscicultores separaban manualmente las ovas de las truchas y adolescentes desarrollaron un dispositivo para automatizar esa labor", detalló.
El esquema de trabajo de ANIDE se apoya en la articulación con distintos niveles del Estado y el sistema científico. En ese marco, el organismo vincula las demandas territoriales con instituciones como INTA, INTI, CONICET y universidades.
En relación con la educación, Perren explicó que existe una división de roles: “Del aula hacia adentro trabaja el Ministerio de Educación, y del aula hacia afuera lo hacemos con ANIDE y los municipios”.
Además, se avanza en la implementación del Plan Pehuén, orientado a incorporar tecnología en las aulas de la provincia, en paralelo con las iniciativas de formación extracurricular.
“Lo importante es generar capacidades y una cultura de innovación. La inserción laboral puede ser una consecuencia, pero no es el único objetivo”, aclaró Perren.
Otro de los dispositivos impulsados son los hackatones, instancias donde estudiantes universitarios compiten en equipos para resolver problemas reales en períodos de tiempo acotados.
En esas experiencias surgieron iniciativas vinculadas al tránsito urbano, sistemas de alerta en rutas y aplicaciones para mejorar la circulación vehicular. “No queremos ejercicios teóricos. Buscamos soluciones concretas para la comunidad”, sostuvo.
Otro de los casos avanzados es una aplicación diseñada para acompañar a estudiantes en su primer año universitario, facilitando la organización académica y la conformación de grupos de estudio. El proyecto fue escalado con participación de distintos organismos del Estado provincial.
ANIDE también trabaja en una línea específica para acompañar ideas innovadoras surgidas de estudiantes o emprendedores. El objetivo es facilitar el proceso desde la idea inicial hasta el desarrollo de un prototipo.
“Si alguien tiene una idea, no queremos que enfrente solo todo el proceso. Buscamos acortar la curva de aprendizaje y evitar obstáculos”, explicó Perren.
En ese sentido, definió el rol del organismo como un “capital paciente”, que brinda financiamiento y asistencia técnica sin exigir resultados inmediatos, en función de procesos de largo plazo.
La estrategia incluye además la organización de la Liga Neuquina de Robótica y la Copa de Robótica, que combinan competencia y formación.
Las actividades incluyen desafíos como robots seguidores de línea o competencias tipo “sumo”, y están pensadas como una instancia educativa y de integración. El cierre anual está previsto para el 30 de octubre en el estadio Ruca Che.
“Es una forma de acercar a los jóvenes a la tecnología, perder el miedo y generar espacios de pertenencia”, indicó el funcionario.
Perren también planteó una definición amplia de innovación, que incluye no solo desarrollos tecnológicos, sino también soluciones desde las ciencias sociales.
Entre los ejemplos, mencionó la creación de protocolos para mejorar la atención sanitaria o estrategias de sensibilización sobre vivienda multifamiliar en localidades como San Martín de los Andes.
“No toda innovación pasa por software o hardware. También puede ser un dispositivo social para resolver un problema concreto”, explicó.