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El último caso de Karina Maureira tiene varios antecedentes en la provincia, con otros comunicadores, deportistas y hasta músicos que se volcaron a la actividad partidaria.
La candidatura de Karina Maureria a diputada nacional por La Neuquinidad fue la sorpresa que tuvo la presentación de listas para las elecciones nacionales de octubre, de parte del espacio político que conduce el gobernador Rolando Figueroa. Sin embargo, el arribo de outsiders a la política partidaria de la provincia no es nuevo, dado que cuenta con varios antecedentes. Los primeros coinciden, por la época, con lo que ocurrió en su momento a nivel nacional, donde músicos, deportistas, sumados a personajes de la cultura o del espectáculo se convirtieron en candidatos y hasta asumieron como funcionarios.
Allí pueden encontrarse, por ejemplo, los casos de Daniel Scioli, Ramón Palito Ortega o Carlos Reutemann por el lado del peronismo. O de los actores Nito Artaza y Luis Brandioni (UCR). Y más acá en el tiempo Miguel del Sel, que fue dos veces candidato a gobernador por la provincia de Santa Fe, diputado nacional por el PRO y hasta embajador en Panamá durante el gobierno de Mauricio Macri.
En Neuquén, uno de los nombres más resonantes que llegó desde el deporte a la política local fue el del patinador José Luis Lozano, ganador de más de 40 medallas de oro por diferentes competencias en toda su carrera, premiado en reiteradas oportunidades por su trayectoria y elegido por la prensa como uno de los tres mejores deportistas argentinos del año 1987 (fue Olimpia de Plata) junto, nada menos, que a Diego Armando Maradona y Gabriela Sabatini.
Lozano fue convencional municipal en representación del Movimiento Popular Neuquino (MPN), al participar del proceso de sanción de la Carta Orgánica de la ciudad de Neuquén durante 1994 y 1995. Lo mismo que el prestigioso poeta y cantor Marcelo Berbel.
La otra Berbel que incursionó en la política partidaria fue Marité, hija de Don Marcelo y también famosa cantante, que ocupó el cargo de diputada provincial por el peronismo en el período 1999-2003.
En 2015, el MPN volvió a apostar por otros dos outsider: el músico Pablo Bongiovani y la periodista Laura Plaza, que encabezaron la lista Azul del partido para los cargos de intendente y de primera concejal en las elecciones de la ciudad de Neuquén.
El partido provincial perdió esos comicios a manos de Horacio “Pechi” Quiroga, pero tanto Bongiovani como Plaza ingresaron como concejales al Deliberante neuquino, en una situación que no estuvo exenta de escándalo cuando Plaza decidió, en mayo de 2017, pasarse a las filas del entonces oficialismo de la capital provincial.
Luego, fue el turno del piloto de Turismo Carretera Camilo Echevarría. Su última participación dentro de la política fue como concejal de Neuquén capital (2019-2023). Había ingresado por una de las listas colectoras (Frente Integrador Neuquino) en apoyo a Mariano Gaido como intendente.
Antes, en 2015, Pechi Quiroga le había ofrecido ser candidato a diputado provincial por Cambiemos y por cuestiones profesionales no aceptó.
También, dentro del Deliberante, se dio el arribo de Cecilia Maletti (fotógrafa), que ejerció dos mandatos como concejal entre 2015 y 2023 y que después fue candidata a intendenta en ese último año, todo en representación de Libres del Sur.
Uno de los casos más fuertes de ingreso a la política provincial fue el del periodista y empresario de medios, Carlos Eguia, que fue candidato a diputado nacional por el ARI en las elecciones de 2021 y que un año después marcó una diferencia con el resto: armó su propio espacio político, es decir, no se sumó a un partido. Primero creó el sello Cumplir y se presentó como candidato a gobernador, obteniendo un sorprendente cuarto lugar con más del 8 por ciento de los votos, y logrando bancas por su partido en la Legislatura y en el Concejo Deliberante. En la actualidad tiene otro sello propio (Fuerza Libertaria), que competirá en las elecciones de octubre.
En Neuquén, pero también como fenómeno nacional, una de las irrupciones fuertes en la política partidaria vino del lado del sector evangélico, con figuras no tan conocidas por el común de la gente en ese momento, pero sí dentro del ámbito religioso.
El primero fue David Schlereth, que arribó a la política partidaria de la mano del ex intendente Horacio “Pechi” Quiroga y que asumió como concejal y presidente del Deliberante en 2013.
Schlereth después fue electo diputado nacional en 2017 en representación de Juntos por el Cambio, se afilió al PRO, volvió a ser candidato (a vicegobernador de Quiroga en 2019) y hace poco tiempo se mudó a las filas de la Libertad Avanza (LLA), donde los rumores lo ubican como uno de los posibles candidatos para encabezar alguna de las listas por este partido para las elecciones de octubre.
La otra representante que vino del sector evangelista es la pastora y actual diputada nacional por LLA Nadia Márquez. En su corta, pero prolífica carrera política, abrazó la causa de la Democracia Cristiana que conducía el ex gobernador Jorge Sobisch y así ganó una banca como concejal del Deliberante capitalino (2019), después se consagró diputada provincial (por la colectora Arriba Neuquén en 2023) y renunció a ese cargo para asumir como legisladora nacional de la LLA.
Pero antes de todo esto, el ingreso de Márquez a la actividad partidaria fue como precandidata a diputada provincial a través de una de las listas (la Violeta) que compitió en las elecciones internas del Movimiento Popular Neuquino en noviembre de 2018, y que llevaba como precandidato a gobernador a Rolando Figueroa.