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Los camiones que salen con los escombros de la vieja calzada, generados por el retiro del pavimento, ya tienen destino.
La obra sobre la Avenida Mosconi empezó y no se detiene. Se trabaja durante las 24 horas para avanzar sobre un megaproyecto que pretende ensancharla a diez carriles de circulación. Pero, qué se hará con todo el material que se va sacando de la ex Ruta 22. Desde la Municipalidad de Neuquén aseguraron que "todo lo que se saca del lugar se recicla y vuelve a la ciudad".
Los camiones que salen con todos los escombros generados por el retiro del pavimento tienen un destino: cada fragmento de asfalto triturado que viaja en las cajas volcadoras hasta la planta de asfalto que tiene el municipio capitalino en La Meseta volverá a la trama urbana convertida en material para bachear o relleno. La historia que transitó la ex Ruta 22 volverá a los barrios con otra forma.
En una visita a la planta de asfalto, donde ya se resguarda el material que se comenzó a sacar, la subsecretaria de Infraestructura, Mariel Bruno, destacó que el criterio que guía los trabajos va más allá de la renovación urbana que transformará a la ciudad con la obra más importante de su historia. “Cada material que se extrae de la obra tiene un destino concreto y útil dentro del propio municipio”, afirmó.
La funcionaria explicó que el principio que rige la obra es el de reutilización total. "Todo el material que se retire se recicla", sostuvo Bruno.
Uno de los materiales más visibles es el producto del fresado del pavimento existente. “Las fresadoras que trabajan en la avenida retiran entre diez y doce centímetros del pavimento, lo trituran, y ese material es transportado hasta la planta de asfalto municipal ubicada en Colonia Rural Nueva Esperanza” dijo Bruno y agregó: "Ese triturado se puede utilizar tanto para hacer la reparación en bacheo en frío como para mejorar las mezclas del suelo en todo lo que es el mantenimiento vial de las calles de ripio".
El recorrido de ese material es, en sí mismo, un circuito virtuoso. Sale de la avenida triturado, viaja hasta la planta, se procesa, y regresa a la ciudad en forma de bacheo, de mejoramiento de suelo, de mantenimiento en las calles de tierra. "La circulación de camiones que se está viendo tiene destino final a este lugar que es nuestra planta municipal”, dijo la funcionaria.
Bruno también contó que los escombros generados por la obra también se destinan al relleno en espacios que en el futuro serán lotes con servicio. Por otro lado, las plantas y árboles extraídos de la avenida también se van a plantar en otros puntos. Y el equipamiento de alumbrado, semáforos y luminarias también se redistribuye en la capital.
"Todo lo que es pavimento se recicla. Todo lo que es escombros se utiliza para llenado de cárcavas. Todo lo que son plantas y árboles van al vivero municipal para definir su destino. Y todo lo que son columnas de alumbrado, columnas de semáforos y luminarias se recicla y va a distintos puntos de nuestra ciudad", resumió Bruno.
La funcionaria subrayó que se trata de un modelo de gestión que busca que nada se desperdicie y que cada elemento retirado encuentre un nuevo lugar dentro del ejido urbano: “Es una obra que no cierra una etapa tirando todo a la basura, sino que abre una nueva aprovechando lo que ya existe. La decisión de reutilizar cada material extraído de la Avenida tiene un valor que va mucho más allá del ahorro económico. Es una señal de que es posible hacer obra pública de otra manera y también acompañando el cuidado del medioambiente”.