{# #} {# #}
Un verdadero drama vivieron los vecinos de barrios Villa Florencia y Nuevo, cuyas calles se inundaron con motivo del desborde del arroyo Durán. Pero a ello se le sumó que en estos dos sectores, al igual que en Río Grande, Altos del Limay, Don Bosco, Limay, y Villa María, tampoco contaban con el servicio de agua potable desde hace más de 30 horas.
Todo se debió a la rotura de un acueducto de 350 mm que pasa por debajo del puente del arroyo Durán, en calle Leguizamón. Desde el Ente Provincial de Agua y Saneamiento (EPAS) indicaron que “la empresa responsable se encuentra trabajando desde el momento del hecho para poder reparar el caño afectado, supervisados por cuadros técnico-operativos del ente”.
El EPAS indicó que para efectivizar la reparación se debieron colocar contenciones que permitan desviar ese sector del arroyo, dentro de su mismo cauce, para poder aislar el caño y trabajar sobre él en seco. Estas maniobras son complejas habida cuenta los caudales actuales del arroyo.
Durante la jornada del martes, "voló un pedazo de piedra, un cascote, y cayó sobre el caño que había quedado descubierto por la última crecida del arroyo. Si bien se tomaron todas las precauciones de seguridad y los protocolos de trabajo, la piedra pegó exactamente arriba y el caño se partió", indicó Fernando Toth, responsable social por la empresa RJ Ingeniería, empresa a cargo de la obra.
Este miércoles la situación se complicó aún más por las condiciones climáticas. "No hay ni una gota en las canillas, y en las calles está todo lleno de agua. Incluso el personal de Tránsito está desviando el tránsito", indicó una vecina a LMN.
Otro vecino de calle Leguizamón aseguró, en diálogo con LMN, que es algo que padecen cada vez que “caen dos gotas”. “Los frentistas tenemos el agua adentro de las casas. Ya llegó la gente de la Policía a poner cintas para que no circulen los vehículos”, aseguró.
Según detalló, gran parte de las calles del barrio se encontraban cortadas. “La Pampa y Quijote; Leguizamón y Palpalá; Aconcagua y Los Cipreses, al igual que Aconcagua y Pino Hachado. Si seguimos así vamos a tener que salir en canoa desde nuestras casas”, ironizó enfadado.
El vecino aseguró que necesitan soluciones a largo plazo para que la situación que se repite cada vez que llueve.
Mientras avanzaban las tareas de reparación del acueducto, por parte de la empresa responsable de la obra sobre el arroyo Durán, desde Protección Ciudadana del municipio capitalino se colocó una serie de bombas para desagotar las calles.