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El operativo demandó más de dos horas, estaba desaparecida desde hacía varios días. El hecho ocurrió en Centenario.
Tras un importante operativo, una perrita fue rescatada de una cañería por los Bomberos Voluntarios de Centenario. El procedimiento duró más de dos horas y contó con la intervención de personal de Camuzzi y de trabajadores municipales del área de Servicios Públicos.
Las tareas de rescate se realizaron este lunes por la tarde, a la vera de la Ruta 7 a pocos metros de la calle 9 de la vecina ciudad. Todo comenzó a raíz de que un grupo de vecinos llamó al cuartel local para alertar sobre una perra atrapada en un caño, por lo que el móvil 19 se dirigió rápidamente hasta el lugar.
Según informaron desde el portal Centenario Digital, el primer inconveniente que se les presentó fue que el animal estaba en un lugar de difícil acceso, en una cañería de fibrocemento bajo tierra y a unos 15 metros de la boca de registro. Debido al complejo contexto, se debió recurrir a una máquina retroexcavadora para llegar al lugar y, por un trabajo coordinado por los presentes, pudieron dar con una de las cámaras de registro y así llegar a donde se encontraba.
Cuando pudieron rescatarla comprobaron que la perrita presentaba claros signos de hambre y de hipotermia, por lo que recibió atención veterinaria. También acudieron al lugar sus dueños, quienes contaron que la buscaban desde el pasado jueves.
Según indicaron los bomberos, "todo salió como lo previsto" y el animal fue rescatado sin sufrir lesiones y para el posterior reencuentro con su familia, que se mostró agradecida por haber pedido recuperar a su mascota.
Los Bomberos Voluntarios de Centenario suelen realizar todo tipo de rescates a pedido de los vecinos. Tiempo atrás, también llevaron a cabo una intervención para sacar a un pequeño perro que se había metido en una cueva bajo tierra y había quedado atrapado a un metro y medio de profundidad.
El llamativo hecho tuvo lugar en la calle Agapito Fernández, en un sector de la zona de parcelas de la vecina localidad. En esta oportunidad, el animal se había metido en una especie de madriguera o conejera. "Seguramente estaba persiguiendo algún cuis o conejo por esas cuevas o túneles. Lo encontramos un metro y medio bajo tierra”, relató el jefe de cuartel, Patricio Álvarez, en diálogo con LMNeuquén.
“Tras algunas horas, la familia lo echó de menos y cuando la hija lo empezó a buscar el perrito empezó gemir, lloriquear, por lo que la joven siguiendo el sonido logró encontrarlo. Ante la desesperación, nos llamó, se empezó a cavar hasta que se lo pudo encontrar. El perro lloraba, pero al haber tantas cuevas daba lugar a la confusión”, agregó.
Decidieron apagar los motores de los vehículos para poder detectar dónde se hallaba el animal. “Era un perro mediano, pensamos en un principio que era pequeño, por dónde se había metido. Al parecer se metió con tanta fuerza se le fue derrumbando la cueva y quedó aprisionado, por suerte lo pudimos sacar”, dijo Álvarez, quien indicó que la tarea le demandó una hora y media.