La exgobernadora bonaerense destacó la baja de la inflación pero cuestionó la falta de inversión. Planteó que el PRO debe ser la alternativa electoral.
María Eugenia Vidal estuvo en Neuquén para participar de un encuentro regional sobre energía y analizar el presente y el futuro de Vaca Muerta, pero también dejó definiciones sobre el escenario político nacional y el papel que pretende ocupar el PRO de cara a las próximas elecciones presidenciales. La exgobernadora de Buenos Aires y actual presidenta de la Fundación Pensar consideró que Javier Milei logró avances en materia económica y de orden público, aunque advirtió que todavía hay deudas pendientes para que los cambios se reflejen en la vida cotidiana de las familias.
En una charla con LM Neuquén sostuvo que el PRO debe convertirse en una alternativa electoral al Gobierno nacional y al kirchnerismo, con una propuesta propia y un candidato presidencial. En su espacio, ese lugar lo ocupa Hernán Lacunza, exministro de Economía durante la gestión de Mauricio Macri, a quien Vidal identificó como precandidato presidencial.
Según explicó, el objetivo es que la próxima elección no vuelva a plantearse como una disputa entre el actual Presidente y el kirchnerismo, sino que los votantes puedan elegir otra opción política. “Yo creo que en la Argentina tendría que haber una alternativa al gobierno de Milei que no sea kirchnerista. El PRO necesita ser una alternativa a Milei y al kirchnerismo"”, afirmó.
“De manera de garantizar que la elección es entre Milei y una fuerza racional, no entre Milei y el caos. La Argentina no tiene que ponerse más en riesgo”, consideró. Y, al referirse a su posición personal dentro del PRO, confirmó: “Yo soy parte de los que creen que el PRO necesita ser una alternativa en la Argentina a Milei, pero sobre todo al kirchnerismo y dejarlo definitivamente atrás”.
La dirigente aclaró que no está especulando con una candidatura propia. Actualmente trabaja en el sector privado, tiene a cargo una maestría universitaria y concentra su actividad política en la Fundación Pensar, el espacio de formación y elaboración de propuestas del PRO.
Al evaluar los casi tres años de gobierno de Javier Milei, Vidal destacó como uno de los principales logros la desaceleración de la inflación, que comparó con el escenario económico de diciembre de 2023. Según planteó, esa mejora permitió recuperar cierta previsibilidad en los gastos cotidianos y volver a hacer las compras sin la incertidumbre que generaban las fuertes subas de precios.
“Sin duda, el aspecto más destacable de su gestión es habernos devuelto la tranquilidad. Recuperamos el changuito del supermercado”, sostuvo.
La exgobernadora contrastó la inflación anual cercana al 200% que mencionó para aquel período con un nivel en torno al 30% que atribuyó a la situación actual. También valoró la transparencia en la asignación de los planes sociales, el fin de la intermediación de las organizaciones sociales en su distribución y la reducción de los piquetes.
Para Vidal, esos cambios fueron importantes porque, según consideró, permitieron recuperar una tranquilidad que muchos argentinos habían perdido. Sin embargo, advirtió que todavía falta que los resultados macroeconómicos se traduzcan en mejoras concretas para los hogares.
“Quedan todavía próximos pasos en los que hay que avanzar, porque todavía no alcanza. Es que ese cambio llegue al metro cuadrado de cada argentino”, expresó.
En ese sentido, destacó la situación de Neuquén, donde observó avances en obras de infraestructura, inversiones y crecimiento del empleo. A su entender, la provincia muestra cómo una actividad económica pujante puede generar oportunidades más allá del lugar donde se desarrolla directamente la producción.
“Neuquén hoy es una de las provincias más pujantes de la Argentina”, afirmó, y vinculó ese escenario con las inversiones sostenidas en Vaca Muerta y con las políticas del gobierno provincial para extender sus beneficios a otras localidades.
Como ejemplo, mencionó las inversiones en hospitales, escuelas y becas de capacitación. Para Vidal, ese modelo debería replicarse en otras regiones del país, de manera que el crecimiento de los sectores más dinámicos también contribuya al desarrollo de las zonas que todavía no reciben esos beneficios.
Aunque reivindicó algunos resultados de la administración libertaria, Vidal marcó diferencias con Milei en áreas que considera centrales para sostener el crecimiento económico.
Una de sus principales críticas estuvo dirigida a la falta de inversión en infraestructura vial. Según explicó, postergar el mantenimiento y la construcción de rutas no significa eliminar ese costo, sino trasladarlo hacia adelante y generar consecuencias que ya afectan a quienes producen, transportan mercadería y circulan por el país.
“Lo que no invertimos en rutas hoy lo estamos postergando para el futuro. No es que no hay que pagarlo, hay que pagarlo igual, pero a futuro”, sostuvo.
En su análisis, el deterioro de los caminos encarece la logística y los traslados, además de incrementar los riesgos de accidentes. Por eso, consideró que la infraestructura debe formar parte de una estrategia de crecimiento y no quedar relegada en el proceso de ajuste del gasto público.
También reclamó una transformación más profunda del Estado y un avance más rápido en las privatizaciones. Vidal recordó que la Ley de Bases habilitó la privatización o concesión de ocho empresas y consideró que el Gobierno avanzó lentamente en ese proceso.
En ese marco, celebró los pasos dados respecto de AySA, aunque cuestionó que se haya tardado tanto en avanzar. Para la dirigente, la discusión sobre la eficiencia estatal debe vincularse con las prioridades sociales y con la necesidad de administrar mejor los recursos públicos.
“Cuando vemos que se necesita plata para discapacidad, que se necesita plata para mejorar la educación primaria porque los chicos no entienden lo que leen, hay que avanzar más rápido en una gestión del Estado virtuosa”, planteó.
La educación fue otro de los puntos en los que reclamó cambios de fondo. Vidal consideró que la Argentina necesita una transformación profunda del sistema educativo para garantizar aprendizajes básicos y preparar a las nuevas generaciones para un escenario atravesado por la inteligencia artificial.
“En el mundo de la inteligencia artificial no puede ser que los chicos no entiendan lo que leen o que no puedan resolver un cálculo matemático básico”, afirmó. Según señaló, esas dificultades deben resolverse antes de pretender que los estudiantes desarrollen otras capacidades más complejas.
También advirtió que las diferencias entre las provincias generan situaciones desiguales y que la reforma educativa no puede quedar a mitad de camino.
Consultada sobre el lugar que pretende ocupar dentro de esa construcción política, Vidal insistió en que su aporte actual está relacionado con la elaboración de propuestas y el trabajo de la Fundación Pensar. No obstante, confirmó que forma parte del sector del PRO que considera necesario competir con una candidatura propia y no integrarse directamente a un frente electoral con La Libertad Avanza.
En ese espacio, señaló a Hernán Lacunza como precandidato presidencial. El exministro de Economía durante el gobierno de Macri participaba también del encuentro en Neuquén, donde estaba previsto que aportara su mirada sobre la economía y el desarrollo energético.
Vidal explicó que el partido tomó en diciembre de 2023 la decisión de apoyar el cambio de gobierno y que, desde entonces, intenta sostener una posición que combine respaldo a las medidas que considera positivas con críticas a las que juzga equivocadas.
“Nos pusimos en ese lugar para garantizar el cambio de verdad. Eso es criticar cuando no estamos de acuerdo, pero también apoyar cuando creemos que lo que el Gobierno hace está bien”, sostuvo.
De cara al próximo escenario electoral, sin embargo, defendió la necesidad de una alternativa propia. Ante la consulta sobre si esa estrategia implica enfrentar directamente a Milei, respondió: “Mi adversario no es Milei. Mi adversario es no volver atrás con el kirchnerismo”.
Vidal justificó esa posición con un cuestionamiento a las gestiones kirchneristas, a las que responsabilizó por haber dejado un país con inflación elevada, pobreza creciente y falta de inversiones en sectores estratégicos. También mencionó la intervención del INDEC y la falta de condiciones que, según consideró, demoraron el desarrollo de actividades como la minería y Vaca Muerta.
Consultada sobre qué le diría a los vecinos y vecinas que buscará que voten su propuesta, quienes a pesar de tener trabajo hoy no llegan a fin de mes y deben adquirir créditos para pagar sus deudas, la dirigente reconoció esa situación y planteó que la oposición debe ofrecer respuestas concretas, sin limitarse a la discusión entre dos posiciones políticas enfrentadas.
“Que no tienen que elegir entre blanco y negro”, respondió cuando le preguntaron qué les diría a quienes no logran cubrir sus necesidades pese a la menor inflación.
Como ejemplo, propuso aliviar la carga impositiva que pesa sobre las cuotas de las personas endeudadas. Según explicó, una parte de esos pagos corresponde a impuestos nacionales, provinciales y municipales, por lo que una reducción de esa carga podría representar un alivio para quienes acumularon deudas.
También mencionó las adicciones, la salud mental y el crecimiento de las apuestas ilegales entre las preocupaciones que, a su entender, requieren mayor atención política. Vidal señaló que son problemáticas que afectan especialmente a los jóvenes y que no siempre ocupan el lugar necesario en el debate público.
En ese punto, defendió la experiencia de gestión del PRO como uno de los elementos que el partido pretende ofrecer en una eventual competencia electoral.
“En el PRO tenemos equipo, tenemos experiencia, tenemos gente que viene trabajando hace muchos años y, sobre todo, tenemos gestión”, afirmó.