La Provincia anunció inversiones por más de $287.000 millones para ampliar plantas, construir colectores y mejorar los servicios de agua y saneamiento en Neuquén capital.
El crecimiento de Neuquén capital exige cada vez más infraestructura y el Gobierno provincial anunció un plan que busca anticiparse a esa demanda. Con una inversión superior a los $287.000 millones, la Provincia presentó un programa de obras de agua potable y saneamiento que apunta a acompañar la expansión urbana y preparar a la ciudad para los próximos 14 años.
El anuncio fue encabezado este lunes por el gobernador Rolando Figueroa, junto al intendente Mariano Gaido y la ministra de Turismo, Ambiente y Recursos Naturales, Leticia Esteves. El proyecto contempla trabajos ejecutados, obras en marcha, equipamiento y nuevas intervenciones proyectadas con la mirada puesta en el Neuquén de 2040.
“No es un plan para desarrollar obras entre 2027 y 2040: invertimos el año que viene para la ciudad que vamos a necesitar en 2040”, afirmó Figueroa durante la presentación.
El paquete de inversiones incluye intervenciones en las plantas de tratamiento de efluentes cloacales, la ampliación de las redes y mejoras en los sistemas de potabilización y distribución de agua.
Entre las principales obras anunciadas se encuentran la ampliación de las plantas de tratamiento Tronador y Bardas Norte, la construcción de siete colectores cloacales y el acueducto Nexo IV. También se prevén mejoras para fortalecer el funcionamiento integral de los sistemas de agua y saneamiento.
Según se informó, las intervenciones permitirán mejorar los servicios para unas 8.000 familias distribuidas en 31 sectores de la ciudad.
El secretario de Ambiente y Recursos Naturales, Hipólito Salvatori, detalló que el programa contempla más de $100.000 millones para plantas de tratamiento de efluentes cloacales, unos $38.000 millones para la refuncionalización y construcción de colectores y alrededor de $120.000 millones para el sistema de agua.
La planificación responde al crecimiento sostenido de la capital, donde avanzan nuevos desarrollos urbanísticos y edificios, mientras aumenta la demanda de servicios básicos.
El objetivo es evitar que la expansión de la ciudad avance por delante de la infraestructura necesaria para abastecer a los nuevos barrios y garantizar el tratamiento adecuado de los efluentes cloacales.
En ese sentido, Figueroa sostuvo que la inversión rondará los 200 millones de dólares y remarcó la importancia de anticiparse a las necesidades futuras.
“Nosotros estamos tomando decisiones para el desarrollo de la provincia y las próximas generaciones”, señaló el gobernador.
El mandatario también destacó el trabajo del Ente Provincial de Agua y Saneamiento (EPAS), que tendrá un papel central en la planificación, la ejecución y la operación de las intervenciones.
Durante el anuncio, el gobernador también planteó la necesidad de fortalecer las capacidades técnicas del EPAS y cuestionó el esquema de contratación de empresas externas para realizar tareas que, según afirmó, podía desarrollar el propio organismo.
“Cuando ingresamos al EPAS, notábamos que el organismo se había debilitado mucho porque existía la conveniencia de contratar empresas para hacer absolutamente todo. Eso conmigo no va más”, expresó.
Además, aseguró que algunas tareas contratadas directamente llegaron a costar la mitad cuando fueron sometidas a licitación.
En ese marco, defendió el papel de la inversión pública para sostener el desarrollo urbano y garantizar servicios esenciales.
“Lo que tenemos que defender es la obra pública porque es necesaria. Hay gente que piensa que la obra pública no es necesaria. Imaginémonos qué sería la ciudad capital sin este desarrollo de infraestructura”, sostuvo.
La ministra Leticia Esteves remarcó que las obras deben acompañar tanto a los nuevos desarrollos urbanos como a las redes existentes. También destacó que el tratamiento de los efluentes tiene consecuencias directas sobre la salud de la población y la preservación de los ríos.
“La gestión del agua es prioritaria”, afirmó, y calificó la presentación como histórica por la magnitud de la inversión anunciada.
El programa contempla el circuito completo del servicio: desde la potabilización y distribución del agua hasta la recolección y el tratamiento de los líquidos cloacales.
Por su parte, Salvatori explicó que la planificación también requiere medir el consumo y dimensionar correctamente las obras para responder a las necesidades reales de la ciudad.
La presentación también estuvo atravesada por una discusión política sobre el rol del Estado y las prioridades de inversión. Figueroa contrapuso un modelo de “sálvese quien pueda” con otro en el que el Estado planifica y desarrolla infraestructura para acompañar el crecimiento de la comunidad.
El gobernador sostuvo que los recursos vinculados al uso del agua por parte de las petroleras deben reinvertirse en su gestión y en las obras necesarias para garantizar el servicio.
“Si las petroleras pagan por el uso del agua, nosotros tenemos que reinvertir esos recursos correctamente. No tienen que ingresar a gastos corrientes ni terminar en cualquier otro lado. Tenemos que gestionar el agua”, afirmó.
Finalmente, Figueroa planteó el desafío de definir qué modelo de desarrollo busca la provincia y ratificó su postura a favor de la intervención estatal. “¿Qué Neuquén queremos?, ¿Qué modelo queremos: el de sálvese quien pueda o uno en el que el Estado esté presente para ayudarte?”, preguntó. Y concluyó: “Yo ya elegí y voy a trabajar para que la gran mayoría de los neuquinos podamos lograr un futuro mejor”.