Falleció a los 83 años y fue diputado nacional en una época conflictiva de la posdictadura en Neuquén. Antiguo vecino de Centenario. Lo despiden en las redes.
Neuquén despide a un dirigente de décadas de historia política y sindical de la provincia. Ernesto "Canario" Ramírez falleció este lunes a los 83 años y dejó un vacío entre quienes compartieron con él la militancia peronista desde los años más duros de la posdictadura hasta la actualidad.
Era padre de tres hijos y una cara conocida del viejo Centenario, donde construyó buena parte de su liderazgo territorial en la década de los '80. El sector del peronismo referenciado con Oscar Parrilli lo despidió en las redes, de parte del Congreso Provincial que conduce Luis "Pichi" Sagasetta, junto a todo un arco de militantes y dirigentes. También Centenario está de duelo, porque hace poco más de una semana falleció otro referente del campo popular y el peronismo, Mauricio Barreto.
Ramírez estaba retirado de la escena política de los cargos, pero siempre era hombre de permanente consulta entre los viejos militantes que se acercaban también en cada elección a compartir análisis sobre la realidad.
Su nombre está ligado a uno de los gremios con más poder de fuego en la historia sindical neuquina: el Sindicato Unido Petroleros del Estado (SUPE), que durante los años 80 respondía a nivel nacional a Diego Ibáñez y disputaba influencia palmo a palmo con el poderoso MPN.
En ese universo, Ramírez se distinguió junto a otro histórico dirigente petrolero, Luis Novoa, en una época donde el sindicalismo peronista era, además de fuerza obrera, motor político.
Ese recorrido lo llevó al Congreso de la Nación en un momento de fractura interna en el peronismo en la provincia de Neuquén.
Corría 1987 y el PJ neuquino venía de vivir un cimbronazo. Un año antes, Oscar Massei, entonces diputado nacional y presidente del partido, había roto con la estructura justicialista para fundar un partido propio, la JDP (Justicia, Democracia y Participación), en medio de la pelea nacional entre "renovadores" y "ortodoxos" del peronismo.
Cuando Massei perdió la elección a gobernador de ese año y dejó vacante su banca, el sucesor natural, Juan José Servidio (yerno del histórico dirigente Antonio Cafiero), declinó asumir.
Fue entonces cuando Ernesto Ramírez, con su peso como referente sindical del SUPE, dio el salto de las bases gremiales a la representación legislativa nacional. Era un hombre de Centenario, donde la política peronista dio fruto a varios dirigentes también en el plano de las organizaciones gremiales.
Su fallecimiento generó un fuerte movimiento de despedidas en el arco político y gremial neuquino de esa época, y sobre todo como vecino de aquel viejo Centenario. El Congreso Provincial del Partido Justicialista lo despidió con un comunicado que resaltó su "extensa trayectoria de compromiso político y sindical" y destacó el orgullo de que haya representado "a las neuquinas y los neuquinos como Diputado Nacional".
A la par, ATEN Centenario y Vista Alegre hicieron llegar sus condolencias a la familia, en un gesto que trascendió las diferencias gremiales históricas entre el sindicalismo docente y el petrolero.
Sus restos son velados en la sala velatoria del Parque Industrial de Neuquén, en el horario de 09:00 a 13:00 horas, donde familiares, excompañeros de militancia y dirigentes se acercan a darle el último adiós.