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Neuquén ejecuta pluviales y completa el asfalto en Islas Malvinas

Los avances ya son concretos y visibles en distintos puntos del barrio. 19 cuadras ya fueron pavimentadas, mientras que otras 45 cuadras se encuentran en ejecución.

Debajo de cada calle que empieza a transformarse hay una obra que no se ve, pero que define todo lo demás. En el barrio Islas Malvinas, el municipio de Neuquén avanza con un esquema de intervención que prioriza primero la infraestructura pluvial y los trabajos de base para garantizar que el pavimento, parte del Plan 3.000 Cuadras de Asfalto, que llega después sea duradero, seguro y parte de una urbanización definitiva.

El sector, ubicado en una zona central de la ciudad, presenta una complejidad particular por su geografía: se trata de un área con fuertes pendientes, desniveles marcados y características propias de un cañadón. Esa condición obliga a un abordaje técnico distinto, donde el drenaje del agua es el eje principal de la obra.

“Estamos con un trabajo que en particular, en Islas Malvinas, tiene un detalle no menor, que es el trabajo de infraestructura básica que hay que hacer porque es un barrio que se ha regularizado después de muchos años. Y todo el trabajo de infraestructura que no se ve, pero que a la hora de vivir en la ciudad es clave, lo estamos haciendo previo al asfalto”, explicó el secretario de Infraestructura y Planeamiento Urbano, Alejandro Nicola.

En ese marco, los avances ya son concretos y visibles en distintos puntos del barrio. Actualmente, 19 cuadras ya fueron pavimentadas, mientras que otras 45 cuadras se encuentran en ejecución, con fuerte intervención en sistemas pluviales. Además, hay 55 cuadras más en proceso de contratación que permitirán completar prácticamente la totalidad del barrio con pavimento.

La clave del proyecto está en resolver el comportamiento del agua en un entorno complejo. La pendiente natural del terreno va de norte a sur, con cañadones de oeste a este, y eso condiciona todo el diseño hidráulico de la obra. En ese sentido, el municipio avanza con la instalación de cañerías, canales y cámaras que permiten conducir el agua de lluvia sin afectar las viviendas ni deteriorar el pavimento.

“Lo pluvial es central. Este es un barrio que está prácticamente adentro de un cañadón, así que hemos tenido que ir avanzando de a poco mientras desarrollábamos ese trabajo. La calle El Antú tiene un trabajo pluvial muy importante. Hay mucho desnivel en este sector, así que estamos haciendo cañerías, canales”, describió el funcionario.

Obras Neuquén (1)

Además, explicó que el desarrollo del sistema pluvial requirió intervenciones previas sobre el tejido urbano: “En algunos casos hubo viviendas que debieron reubicarse porque el agua pasaría por abajo en un día de lluvia”.

Este enfoque responde a un criterio técnico claro: si no se resuelve primero el drenaje, una lluvia intensa puede comprometer tanto la infraestructura vial como las condiciones de habitabilidad del barrio. Por eso, la obra avanza en etapas que comienzan con el movimiento de suelo y la instalación de cañerías, continúan con cordón cuneta y finalizan con la carpeta asfáltica.

El cronograma de trabajo prevé que durante este año se completen alrededor de 100 cuadras entre las que están en ejecución y las que serán licitadas. Sin embargo, el ritmo está condicionado por la complejidad de la etapa pluvial, que demanda mayor tiempo y precisión.

“Lo que más tiempo nos lleva es la parte pluvial, que implica mucho trabajo y movimiento de suelo. Primero hay que hacer eso, enterrar cañerías, después hacer cordón cuneta, y lo último que vemos es la carpeta”, indicó Nicola.

En paralelo, ya comenzaron los trabajos de carpeta asfáltica en los sectores más altos del barrio, donde las condiciones técnicas lo permiten. La calle El Antú es uno de los puntos donde se espera una consolidación más rápida del pavimento en las próximas semanas.

“Creo que si se concretan los turnos previstos, en la primera o segunda semana de abril ya vamos a ver colocación de carpeta en toda esta parte norte, y después continuamos con el resto”, precisó el secretario.

Otro componente central del proyecto fue el proceso de regularización urbana previo, que permitió ordenar situaciones vinculadas a ocupación del suelo y servicios. Ese trabajo, llevado adelante por el Instituto Municipal de Urbanismo y Hábitat (IMUH), fue clave para poder avanzar con la obra de manera integral.

“Eso fue un trabajo previo que llevó meses, o años en algunos casos, y ahora podemos avanzar con el asfalto”, explicó Nicola.

Barrio Islas Malvinas, parte de la transformación planificada de Neuquén

Las intervenciones en Islas Malvinas forman parte del Plan Orgullo Neuquino, que impulsa la ejecución del Plan 3.000 cuadras de asfalto en toda la ciudad, con fondos municipales, sin endeudamiento y con mano de obra local. Este esquema permite sostener múltiples frentes de obra en simultáneo y avanzar de manera equilibrada en distintos sectores.

En ese contexto, lo que ocurre en Islas Malvinas refleja con claridad el modelo de obra que impulsa la ciudad: primero se resuelve lo estructural, lo que no se ve, lo que garantiza seguridad y durabilidad; después llega el asfalto, que mejora la circulación, ordena el espacio urbano y eleva las condiciones generales de vida.

Así, cada cuadra pavimentada no es solo una mejora en el tránsito, sino el resultado de una intervención integral que transforma de manera definitiva el barrio y consolida una ciudad que crece con planificación, infraestructura y previsibilidad.

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