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"Es difícil, un día a día". Patricia Bustos perdió a su hijo Nicolás Sánchez en un accidente de tránsito y abrió su corazón para contar quién era, qué le gustaba hacer y cuáles eran sus sueños. Se animó ante las cámaras y ofreció un testimonio que pone la piel de gallina para llamar a la conciencia de todos los vecinos y vecinas que transitan por esta ciudad a bordo de un vehículo. "Hay que aprender a convivir con su ausencia, y saber que ya no va a volver", agregó.
Nico murió cuando tenía 19 años, como consecuencia de la maniobra indebida de un conductor que no respetó las normas de tránsito. Un auto giró hacia la izquierda para subir a la Ruta 22, en la intersección con Linares, cuando el semáforo habilitaba a los vehículos que transitaban por la multitrocha.
"Tengo muchos recuerdos de Nico. Le encantaba que lo acompañara a todos lados. Disfrutábamos mucho juntos la vida. Íbamos a recitales", contó su mamá Pato.
Era estudiante de cuarto año y jugaba en la primera de rugby del Club Patagonia. Le gustaba cocinar. "A veces yo llegaba del trabajo y él ya estaba con la comida lista", recordó. Era de Boca, fanático. Festejaba sus triunfos en la calle, y en un viaje a Buenos Aires su madre lo llevó a conocer la Bombonera, siendo ella de River. "Le di la prioridad", contó.
Estudiaba para ser mecánico y tenía el deseo de formar una familia. "Había pensado con su novia juntarse y tener hijos", reveló la mujer. Lamentablemente, la imprudencia de un automovilista truncó su vida y sus proyectos.
Nicolás Sánchez fue víctima de un siniestro vial producido por una persona que no respetó la señalización.
Hace pocos días se conmemoró el Día Nacional de la Seguridad Vial; y Patricia viralizó un video para movilizar y generar conciencia.
Entre las principales causas, está el consumo de alcohol, el exceso de velocidad y las maniobras indebidas, como ocurrió con su hijo. El próximo 5 de julio se cumplirán siete años de su fallecimiento.
"Acá lo que falta es educación vial en los colegios, Hay que empezar por ahí, por los chicos. Ellos son el pajarito carpintero para educar a los adultos, los que en su inocencia dicen a sus padres que no usen el celular mientras manejan. Yo veo mucha gente que conduce mientras habla por celular. Gente común, policías, empleados del Municipio. Tomar alcohol es otro riesgo. No está prohibido, pero para eso está el conductor asignado", expresó.
También consideró necesario que se reduzca la velocidad al transitar y que se respeten las señales de tránsito. "Es importante tener empatía hacia el otro, porque no la hay. Todos esperamos que nuestro familiar llegue a nuestra casa", concluyó Pato.
La mujer pasó cuatro años sin poder trabajar. No podía con su dolor, y en las noches se trasladaba hasta la zona del mirador que está en Parque Norte para llorar, gritar y descargar su bronca. También tuvo problemas su hija. Iba a cumplir 15 años cuando falleció su hermano, y su muerte fue un golpe tan duro que casi le cuesta su propia vida.
Fue difícil aprender a convivir con esa ausencia. Pato sostuvo a su familia y hoy forma parte de la organización Estrellas Amarillas. Con su dolor intenta salvar otras vidas.
En 2017, el caso de su hijo fue a juicio y el responsable fue condenado pero por un acuerdo no fue a la cárcel. La pena consistió en estar tres años sin manejar, hacer un curso de manejo anual y cumplir 96 horas comunitarias.