Los vecinos aseguran que hay denuncias desde hace meses, pero que en varios casos la situación persiste. ¿Qué dijo la Municipalidad?
La presencia de autos abandonados en las calles de Neuquén volvió a quedar en el centro de las quejas vecinales, no solo por el deterioro urbano que generan, sino porque algunos de esos vehículos terminaron convertidos en refugio para personas en situación de calle, con situaciones que, según denuncian frentistas, afectan la convivencia diaria, la higiene y la seguridad.
Uno de los casos más visibles ocurre en la esquina de Montevideo y Bahía Blanca, donde vecinos aseguran que desde hace alrededor de dos meses una persona vive dentro de un Peugeot 207 estacionado de manera permanente sobre la vía pública. Quienes residen en el sector señalaron que el auto permanece siempre en el mismo lugar, con sus ventanillas cubiertas por sábanas y otros elementos que impiden ver el interior.
Según relataron, la persona que ocupa el vehículo utiliza la vereda y sectores cercanos a viviendas particulares para hacer sus necesidades, una situación que, aseguran, generó preocupación y malestar entre quienes viven en la zona. Además, remarcaron que ya realizaron denuncias tanto ante la Policía como en la Municipalidad de Neuquén, aunque sostienen que hasta ahora no hubo una solución concreta.
El reclamo cobra mayor notoriedad por la ubicación del vehículo: se encuentra a pocos metros de la Comisaría de la Niñez y Adolescencia, un dato que para varios vecinos vuelve aún más difícil de entender por qué el problema continúa sin resolución.
La situación no sería aislada. En el sector del Paseo de la Costa, cerca de Prefectura, vecinos y personas que transitan habitualmente por el lugar describen un panorama similar con un Renault 4L que lleva más de tres meses estacionado.
De acuerdo con los testimonios, dentro del rodado suelen dormir varias personas. El auto presenta ventanillas cubiertas con sábanas, cartones colocados para bloquear la vista desde el exterior y una importante cantidad de pertenencias acumuladas en el techo, una imagen que refleja cómo algunos vehículos abandonados pasan a ser ocupados como espacios de resguardo improvisado.
Para quienes frecuentan la zona, estos casos exponen una problemática cada vez más visible: autos fuera de circulación que permanecen durante meses en espacios públicos, sin remoción inmediata y, en algunos casos, convertidos en vivienda precaria o depósitos.
Desde la Municipalidad explicaron que la permanencia de estos rodados en la vía púlica no solo representa un problema estético, sino también ambiental y de seguridad. El subsecretario de Ambiente y Protección Ciudadana, Francisco Baggio, indicó que de manera constante se realizan operativos para detectar y retirar vehículos abandonados, chatarra o carcasas que permanezcan en calles de la ciudad.
Según explicó, estos vehículos pueden provocar contaminación por pérdida de aceites, combustibles, líquidos de freno o ácidos provenientes de baterías, además de obstaculizar el tránsito y afectar la circulación.
Baggio detalló que el Municipio remueve entre 30 y 35 vehículos por mes en Neuquén capital. Una vez retirados, son trasladados al predio municipal, donde sus propietarios pueden recuperarlos mediante el pago del canon de acarreo, cuyo valor varía entre 40 mil y 60 mil pesos, según el tamaño del vehículo.
Uno de los puntos más complejos aparece cuando los autos están ocupados. Baggio aclaró que, si dentro del vehículo hay personas viviendo o utilizando el espacio, el personal municipal no puede proceder directamente a la remoción. En esos casos, debe intervenir la Policía y, eventualmente, la Justicia, a través de una denuncia formal y la actuación de Fiscalía.
Es decir, mientras el vehículo tenga ocupantes, el retiro no depende únicamente del área municipal, sino de una intervención judicial o policial previa.
Por ahora, en varios sectores de Neuquén, los reclamos continúan y la preocupación crece entre quienes aseguran convivir desde hace meses con vehículos convertidos en vivienda, a la espera de una solución definitiva.