Un informe del Comité Selecto denunció que la estación de Bajada del Agrio integra una red de espionaje del régimen asiático.
Un reporte del Congreso de Estados Unidos volvió a poner en conflicto un particular complejo de Neuquén. Se trata de la base espacial china instalada en Bajada del Agrio. El informe la incluyó dentro de una red estratégica del régimen asiático en América Latina.
El documento, denominado “Atrayendo a América Latina hacia la órbita de China”, sostiene que Beijing desarrolló una red de estaciones terrestres y telescopios espaciales en América Latina que podrían utilizarse para recopilar información de inteligencia y fortalecer su capacidad bélica.
Según el reporte, Argentina integra uno de los puntos estratégicos de esa red junto a instalaciones en Venezuela, Bolivia, Chile y Brasil. En territorio nacional se mencionan específicamente bases en Neuquén, San Juan y Santa Cruz.
El informe puso en debate la expansión de infraestructura espacial del gigante asiático con potencial uso civil y militar en la región.
El informe dedica especial atención a la Estación Espacio Lejano instalada en Bajada del Agrio, sobre la ruta provincial 33. Es considerada por el Congreso estadounidense como parte central del sistema tecnológico chino en el hemisferio occidental.
Según el documento, la estación opera una antena de 35 metros capaz de captar señales de satélites extranjeros y transferir datos a la red central del Ejército chino.
“En 2016, funcionarios argentinos y chinos firmaron un acuerdo en el que se estipulaba que la estación se destinaría exclusivamente a fines civiles”, explica el texto; “sin embargo, parece que ambas partes no establecieron ningún mecanismo de supervisión”, remarcaron.
La base comenzó a construirse en 2014 durante la presidencia de Cristina Kirchner y la gobernación de Jorge Sapag y fue finalizada en 2017. El predio comprende unas 200 hectáreas cedidas por 50 años, sin pago de impuestos, y demandó una inversión superior a 50 millones de dólares, según un informe técnico elaborado a pedido del exgobernador Omar Gutiérrez.
El reporte constituye el segundo análisis del Comité Selecto del Congreso estadounidense sobre la actividad china en el hemisferio occidental. El mismo planteó fuertes preocupaciones estratégicas.
“Gran parte de la vida cotidiana estadounidense depende de los satélites que vuelan sobre nosotros, y por eso las operaciones espaciales de China son motivo de grave preocupación”, sostuvo el presidente del Comité Selecto, John Moolenaar. A la vez, agregó: “China solo está invirtiendo en operaciones espaciales en Latinoamérica para impulsar su agenda y socavar la influencia de Estados Unidos en el espacio”.
En la misma línea, el comunicado afirma que “el presidente Trump ha actuado con decisión para confrontar la influencia maligna de China en el hemisferio occidental, y nuestros aliados deben actuar con prontitud según las recomendaciones de este informe y detener la expansión de la infraestructura espacial china”.
La estación espacial de Neuquén no es la única que se encuentra en la mira. El documento también mencionó al Observatorio Astronómico Félix Aguilar, en San Juan, donde funciona un sistema láser de medición satelital financiado por China.
Además, se incluyó a la Estación Terrena de Río Gallegos, en Santa Cruz, aprobada como instalación civil en 2021. El informe advirtió que la empresa china Emposat mantiene vínculos con la Fuerza Aeroespacial del Ejército Popular chino y señala la existencia de antenas sin especificaciones técnicas públicas.
El Congreso estadounidense concluyó que las tres estaciones argentinas serían “nodos de una red coordinada que proporciona información estratégica” a China.
Además de denunciar una compleja red militar, el organismo emitió una serie de recomendaciones. El informe sostiene que “la NASA debería revisar la cooperación con los países anfitriones para garantizar que no se haya infringido la prohibición de la Enmienda Wolf sobre la cooperación bilateral con China y las empresas de propiedad china”.
También indica que “las agencias estadounidenses deberían reevaluar la cooperación en materia de espacio, defensa y tecnología avanzada con los países que albergan infraestructuras espaciales vinculadas a la República Popular China”.
Finalmente, advirtió que “el Gobierno de los Estados Unidos debería establecer el objetivo explícito de detener la expansión de las infraestructuras espaciales de la República Popular China en América Latina y, en última instancia, tratar de reducir y eliminar las capacidades espaciales de la República Popular China en el hemisferio occidental que amenazan los intereses estadounidenses”.
El informe volvió a ubicar a Neuquén dentro de la disputa global entre Estados Unidos y China, reabriendo el debate sobre el rol de la base espacial instalada en territorio provincial.