La víctima tenía 29 años y falleció tras una caída de siete metros de altura. El Ministerio Público Fiscal confirmó su identidad y reveló nuevos detalles sobre el accidente.
Un joven neuquino murió en la tarde de este viernes como consecuencia de una caída de siete metros de altura mientras desarrolla una tarea de reparación en un galpón en la vecina ciudad de Cipolletti.
Tenía 29 años y se encontraba realizando tareas de reparación de una bomba de agua cuando sufrió una caída desde el techo de un galpón.
El episodio ocurrió en una propiedad ubicada sobre calle Italia al 300. Según las primeras informaciones, el trabajador pisó una chapa transparente de policarbonato que cedió bajo su peso, lo que provocó que cayera desde la estructura.
La trágica muerte abrió una investigación judicial para determinar las circunstancias del accidente. En las últimas horas, el Ministerio Público Fiscal confirmó la identidad de la víctima y brindó nuevos detalles.
Se trata de Abraham Alejandro Carrizo, de 29 años, quien tenía domicilio en Neuquén capital. El joven perdió la vida mientras realizaba trabajos de reparación de una bomba de agua en el techo de un depósito.
La caída le provocó lesiones de extrema gravedad. Aunque fue asistido por personal de emergencias y trasladado al hospital de Cipolletti, posteriormente se confirmó su fallecimiento.
Uno de los datos aportados por el Ministerio Público Fiscal es que Carrizo no tenía colocado un arnés de seguridad mientras desarrollaba las tareas sobre la estructura. Esta circunstancia quedó incorporada a la información reunida sobre el accidente.
El episodio ocurrió el viernes por la tarde en un depósito ubicado sobre calle Italia 365 de Cipolletti. Alrededor de las 17:26, personal de la Comisaría Cuarta recibió un llamado de emergencia que alertaba sobre un accidente laboral.
Según la reconstrucción inicial, el joven se encontraba realizando tareas sobre el techo de un galpón, sin elementos de seguridad cuando pisó una chapa transparente de policarbonato. El material cedió y provocó que cayera al suelo.
La gravedad de la situación motivó la intervención del Sistema Integral de Atención Rionegrina de Medicina de Emergencias (SIARME). El traslado fue considerado un código rojo debido al estado en el que se encontraba el trabajador.
El jefe de la Unidad Regional V de la Policía de Río Negro, Javier Yáñez, había confirmado a LM Cipolletti las primeras circunstancias del episodio y la intervención de los servicios de emergencia.
"Fue rápidamente trasladado al hospital por personal del SIARME y nos informan más tarde que termina perdiendo la vida", explicó el funcionario policial sobre el desenlace del accidente ocurrido durante la jornada del viernes.
La investigación quedó a cargo del fiscal Guillermo Ibáñez y la fiscal adjunta Julieta Della Cha, quienes intervinieron para establecer las circunstancias en las que se produjo la caída del trabajador neuquino.
En el lugar se desplegó personal del Gabinete de Criminalística, que realizó las tareas periciales correspondientes. Los efectivos policiales también procedieron a preservar el sector donde ocurrió el accidente, siguiendo los protocolos establecidos.
Desde el Ministerio Público Fiscal indicaron que, por el momento, el hecho es considerado una fatalidad, ya que durante las primeras actuaciones no se detectaron indicios de criminalidad vinculados con la muerte del joven.