La joven streamer nacida en Neuquén triunfa en el exterior y promete ser la próxima ganadora del reality.
El reality más famoso de cocina, MasterChef, estrenó este lunes su segunda temporada en Bolivia y un curioso detalle llamó la atención de los televidentes, cuando entre los participantes descubrieron a una joven neuquina, que promete ser la revelación.
Se trata de Malena Pérez, quien se convirtió en una de las protagonistas del concurso. Oriunda de Neuquén, es actriz, streamer y madre y, sin ayuda de nadie, logró construir su carrera desde cero en otro país.
La joven vive hoy un presente de exposición masiva en televisión. En diálogo con LM Neuquén en Vivo, contó cómo fue su camino de esfuerzo, decisiones difíciles y oportunidades.
“Yo nací en Neuquén, sí, soy neuquina”, afirmó con orgullo y agregó que, a pesar de la distancia, mantiene intacto el vínculo con su ciudad. “Extraño un montón y le mando un saludo a mi barrio Confluencia, que siempre me apoya”.
La historia de Malena comenzó entre Neuquén y Bolivia, donde se radicó por el trabajo de su padre petrolero. Luego volvió a Argentina en su adolescencia para formarse en el mundo del teatro.
Sin embargo, su carrera despegó en el vecino país cuando ingresó a un canal de streaming. “Entré a AiLive, el stream más grande de Bolivia, y ahí empezó todo: la viralidad, el crecimiento y muchas oportunidades”, destacó.
El crecimiento en plataformas digitales le abrió a Malena las puertas a nuevos desafíos. Hoy, forma parte del reality más popular de la televisión boliviana, MasterChef, aunque reconoce que la cocina no es su fuerte. “La verdad que estamos complicados, tardé 15 minutos en pelar unas papas, pero vamos aprendiendo”, contó entre risas.
Lejos de frustrarse, la joven apuesta al proceso: “Lo divertido del programa es ver la evolución; si ya sabes todo, no tiene gracia”, explicó.
Actualmente, atraviesa una instancia clave del programa: “Estoy en gala de eliminación, pero es parte del juego, de ahí también se aprende”. Además, destacó el clima humano dentro del reality: “Nos hicimos muy amigos; más allá de la competencia, hay mucho compañerismo”.
Detrás del presente mediático que atraviesa la joven hay un recorrido cargado de sacrificios. Malena emigró sola con su hija, priorizando su carrera. “Al principio iba a grabar con mi bebé porque no tenía con quién dejarla”, recordó.
Su crecimiento fue paulatino y construido a pulmón: “Yo hacía videos, los editaba sola, tardaba horas y capaz tenían 100 likes, pero yo sentía que iba por el camino correcto”.
Esa convicción fue clave. “Me decían que sin contactos era muy difícil, pero yo estaba segura de que lo iba a lograr”, aseguró.
Aunque hoy su presente está en Bolivia, no pierde de vista su país. Malena sueña con afianzar su carrera en Argentina. “Me encantaría trabajar allá, combinar proyectos entre los dos países”, expresó.
Mientras tanto, disfruta del impacto que le da la televisión y representa con orgullo a una nueva generación de nequinos que forja su futuro en el exterior. MasterChef lo ve toda la familia, es una oportunidad enorme”, concluyó.