La medida fue tomada por el gobernador Rolando Figueroa mediante un decreto. El año pasado se habían recategorizado a 7.932 personas
El gobernador Rolando Figueroa firmó el decreto que terminó de recategorizar a casi la totalidad del personal de Salud. La norma, que fue refrendada por el ministro de Salud Martín Regueiro, entró en vigencia este jueves y es retroactiva al 1 de enero de 2026, re encasillando a más de 3.000 trabajadoras y trabajadores.
El año pasado se recategorizaron 7.932 personas, mientras que ahora se sumaron 3.730 agentes que restaban, completando así a casi el total de la planta de personal y quedando por analizarse algunos casos específicos.
Se trata, según se explicó desde el Gobierno, de una decisión política del Poder Ejecutivo neuquino respetando los pasos y disposiciones estipuladas en el Convenio Colectivo de Trabajo (CCT) vigente.
“Como dijimos en la anterior recategorización, no solo invertimos en medicamentos, equipamiento y vehículos, también lo hacemos en nuestros equipos de salud”, destacó Regueiro, recordando que se trata de “un acto de estricta justicia laboral y un reconocimiento al trabajo y compromiso de las y los trabajadores de salud, que día a día ponen el cuerpo para garantizar el cuidado integral y la calidad de la atención, que eligen trabajar en salud pública y que sostienen su formación con el correr de los años”.
Esta medida se vincula directamente con lo normado por el Convenio Colectivo de Trabajo (CCT) que rige para el sector. Además, el decreto detalla que el personal alcanzado continuará cumpliendo las mismas funciones que desarrolla en la actualidad. El CCT contempla los agrupamientos operativo, administrativo, asistente, técnico y profesional, con sus respectivos niveles para cada categoría.
Días atrás, el Hospital Dr. Ramón Carrillo de San Martín de los Andes incorporó dos tecnologías destinadas a mejorar la calidad de atención y la seguridad de las y los pacientes: un sistema de trazabilidad y una reprocesadora de endoscopios.
Macarena Delpupo, integrante del equipo de Esterilización del establecimiento, explicó que estos equipamientos permiten optimizar procesos fundamentales para la atención sanitaria.
Por un lado, la reprocesadora de endoscopios automatiza el proceso de limpieza y desinfección, mientras que el sistema de trazabilidad permite registrar el recorrido de cada insumo, tanto en el área de esterilización como en quirófano.
“Lo que nosotros hacemos es leer esa microetiqueta”, indicó Delpupo sobre cómo inicia el seguimiento. A partir de esa lectura es posible identificar las distintas etapas del proceso y a las personas que intervienen: quién recibió el insumo, quién lo lavó, quién lo secó y quién lo acondicionó.
Además, el sistema permite vincular esa información con el uso del insumo en un paciente, la cirugía en la que se utilizó y el profesional médico interviniente.
La incorporación de estas herramientas fortalece el control y la trazabilidad de los insumos utilizados en la atención, al permitir conocer su recorrido y contar con información sobre las distintas etapas de su procesamiento y utilización.