El reporte de la Autoridad Interjursidiccional de Cuencas anticipa días fríos con marcada inestabilidad en la región.
El tiempo en Neuquén capital y sus alrededores comenzará a registrar modificaciones importantes con el correr de las horas. Luego de una jornada de miércoles que arrancó templada, las condiciones generales empezarán a mostrar el avance de una masa de aire frío y húmedo instalada sobre toda la región de la Patagonia norte.
De acuerdo con el reporte de la Autoridad Interjurisdiccional de Cuencas (AIC), se prevén períodos nubosos y temperaturas estables de cara a los próximos días, acompañados de vientos inicialmente débiles. Sin embargo, la calma tiene fecha de vencimiento: hacia el fin de semana aumenta considerablemente la probabilidad de lluvias y se sentirá un marcado bajón térmico nocturno en la ciudad.
La inestabilidad comenzará a ganar terreno a partir de este jueves 4 de junio. Durante el día, el cielo se presentará inestable con una temperatura máxima que alcanzará los 13°C. El viento se hará sentir desde el sector sudeste a una velocidad promedio de 22 km/h, registrando ráfagas que podrían alcanzar los 32 km/h.
Al caer la noche del jueves, el cielo pasará a estar completamente cubierto, mientras que el termómetro descenderá hasta los 6°C con ráfagas de viento del sudeste que rondarán los 25 km/h.
Para el viernes 5 de junio, el panorama otoñal se consolidará en el Alto Valle. La AIC informó que las condiciones de inestabilidad se mantendrán durante el día, repitiendo una temperatura máxima de 13°C. En este período diurno, el viento soplará de manera regular a unos 16 km/h con ráfagas de idéntica velocidad provenientes del sudeste. La complicación llegará en horas de la noche del viernes: bajo un cielo completamente cubierto, la temperatura mínima experimentará un fuerte bajón hasta posicionarse en los 3°C, obligando a los neuquinos a reforzar el abrigo.
El momento de mayor inestabilidad coincidirá de manera directa con el arranque del descanso semanal. Las proyecciones oficiales subidas a la web oficial del órgano indican que el paso de aire húmedo potenciará la formación de precipitaciones sobre la región capitalina.
El sábado 6 de junio será el día clave para sacar el paraguas. Durante las horas diurnas se pronostican lluvias débiles y dispersas sobre Neuquén, en un contexto donde la temperatura máxima trepará levemente hasta los 14°C. Los vientos rotarán hacia el sector oeste a 22 km/h, con ráfagas asociadas de hasta 29 km/h.
Hacia la noche del sábado, las nubes darán una pequeña tregua quedando el cielo parcialmente nublado, pero se registrará un frío extremo: el termómetro tocará los 0°C de mínima, abriendo la puerta a heladas matinales y obligando a extremar cuidados con los sistemas de calefacción en los hogares.
Para el domingo 7 de junio se profundizará el ambiente invernal en toda la zona del Alto Valle. La jornada diurna transcurrirá con un cielo mayormente cubierto y una temperatura máxima que apenas logrará alcanzar los 11°C. El viento soplará desde el sudoeste a una velocidad constante de 29 km/h con ráfagas que se ubicarán en los 34 km/h.
La atención de las autoridades urbanas se centrará especialmente en lo que ocurra durante la noche dominical. El pronóstico extendido anticipa el regreso de las condiciones inestables y un incremento marcado en la intensidad del viento. Con una temperatura mínima estimada en los 2°C, las ráfagas rotarán hacia el sudeste y treparán de forma brusca hasta los 50 km/h, transformándose en el pico de mayor intensidad eólica de toda la semana.
El lunes 8 de junio mantendrá la tendencia de jornadas grises, frías y sumamente húmedas sobre la capital provincial. Los datos oficiales provistos por el organismo interjurisdiccional detallan las siguientes condiciones para el comienzo de la rutina laboral:
Ante este escenario variable que combina frío polar nocturno, lluvias dispersas el sábado y ráfagas moderadas el domingo por la noche, se recomienda a los conductores transitar con extrema precaución por las rutas de la región debido a la visibilidad reducida y las calzadas potencialmente resbaladizas.