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El procedimiento se realizó en el marco del “Operativo Invierno” y derivó en el secuestro de 14 ejemplares de trucha y dos ganchos.
En las últimas horas, en el marco del “Operativo Invierno”, personal policial del Destacamento Nahuel Huapi llevó adelante un procedimiento de control vehicular e identificación de personas a la altura del kilómetro 2056 de la Ruta Nacional 40.
Durante la intervención realizada el lunes a última hora, los efectivos detuvieron la marcha de un automóvil Chevrolet Corsa que circulaba con destino a la ciudad de San Carlos de Bariloche. Luego de verificar la documentación y realizar la consulta en el Centro de Análisis, se confirmó que los ocupantes no presentaban novedades.
Sin embargo, al inspeccionar el vehículo, los uniformados observaron en el baúl ganchos de pesca y ejemplares de peces. Ante esta situación, se solicitó la presencia del personal de Parques Nacionales – Seccional Limay, que intervino para constatar la posible infracción.
Los especialistas de Parques confirmaron que los elementos hallados correspondían a una transgresión a la normativa vigente de pesca deportiva. En total se secuestraron 14 ejemplares de trucha y dos ganchos no autorizados, elementos que fueron incautados bajo acta correspondiente.
La documentación del procedimiento fue remitida a la Intendencia de Parques Nacionales, que quedó a cargo de la disposición final de lo incautado. Desde la fuerza destacaron que los controles no solo buscan reforzar la seguridad en la ruta, sino también preservar el equilibrio ambiental en un área considerada de gran valor ecológico.
Desde la Policía recordaron que este tipo de procedimientos forman parte del “Operativo Invierno”, un plan de seguridad que refuerza los controles en la zona cordillerana durante la temporada alta. El objetivo no es solo garantizar la seguridad vial y prevenir delitos, sino también proteger los recursos naturales de la región.
En este marco, las fuerzas de seguridad destacan la importancia de trabajar de manera articulada con organismos nacionales como Parques, a fin de garantizar el cumplimiento de la Ley de Pesca y desalentar prácticas que atentan contra la fauna autóctona.
La temporada de pesca en la región cordillerana de Río Negro y Neuquén se encuentra regulada por un reglamento anual que establece las condiciones en que se puede practicar esta actividad. La trucha es una de las especies más buscadas por pescadores deportivos, pero su captura requiere permisos específicos.
Las normativas también prohíben expresamente el uso de ganchos, redes y otros elementos que faciliten la extracción masiva de peces, ya que se consideran métodos predatorios que ponen en riesgo la sustentabilidad de los ecosistemas acuáticos. El control sobre estos aspectos es riguroso y la infracción puede derivar en sanciones económicas importantes, decomiso de elementos y, en algunos casos, causas judiciales.
Las autoridades ambientales continúan sosteniendo que la pesca deportiva debe desarrollarse bajo un marco de responsabilidad y respeto por la biodiversidad. La presión de pescadores sobre ríos y lagos, sumada al impacto de actividades turísticas, obliga a extremar los cuidados para garantizar que las especies no se vean afectadas de manera irreversible.
Las truchas, en sus distintas variedades, son una de las especies más apreciadas en la pesca deportiva de la Patagonia, por eso está regulada por permisos, y requieren de un manejo responsable para evitar su sobreexplotación y garantizar la sostenibilidad del recurso.
Los controles como el realizado en este operativo buscan frenar la depredación de la fauna y concientizar a la comunidad sobre la importancia de respetar la legislación vigente.
Quienes quieran denunciar el incumplimiento de normativas de protección de fauna y recursos forestales pueden contactarse con la dirección provincial de Fauna de la Provincia al teléfono 0800-66666-36.