Después de un día lleno de especulaciones, algunas empresas petroleras confirmaron que, desde el primer minuto del miércoles, subirán los precios de sus productos. Se trata de Shell y Puma Energy. En tanto, desde la empresa estatal YPF no habría modificaciones hasta las próximas horas.
Según se informó, "para compensar los efectos de la devaluación, Puma y Shell actualizarán las pizarras de sus estaciones de servicio un 12.5 por ciento".
Se trata del segundo ajuste en surtidor en agosto, que ya había mostrado una suba el primer día de mes para la sorpresa de toda la industria, acostumbrada a recibir el permiso de actualizaciones el día 15. El aumento de principios de mes fue del 4,5 por ciento. Un total del 17% en solo 15 días.
En este caso, el fuerte atraso en las naftas que se observa desde diciembre por el Programa Precios Justos, hizo que las empresas presionen para adelantar la suba dos semanas y así tener mayor facturación.
Ahora, vencido el acuerdo de precios, las refinadoras pedían un alza del 20% para compensar la devaluación, sabiendo que los combustibles están en el menor nivel de los últimos 10 años y, en dólares, mantienen precios ridículos comparado al resto de la región y al promedio histórico de Argentina.
Con este alza del tipo de cambio, el litro de nafta promedia los 60 centavos de dólar y baja a 30 centavos si se cuenta el dólar blue. Es una cifra muy lejana al promedio de entre 1 dólar y 1,2 dólares por litro que suele tener Argentina en una relación muy similar a Brasil, que hoy se encuentra en ese rango.