Inventó cinco citas de fallos inexistentes y la Cámara Civil le dio una fuerte sanción. El riesgo de las "alucinaciones" del uso de IA en nuevas generaciones.
Un abogado neuquino "se pasó de rosca" con el uso de la Inteligencia Artificial (IA), durante un recurso, y podría ser sancionado por un Colegio de Abogados de Neuquén. Es una práctica extendida, que se ha hecho un hábito, sobre todo en las nuevas generaciones. Pero la ley implica precisiones, y no "citas falsas", y jurisprudencia inexistente que desvirtúan el servicio de justicia.
El fallo fue dictado el pasado 22 de abril por la Sala I de la Cámara Provincial de Apelaciones Civil, Comercial, Laboral, Minería y Familia de Zapala, provincia del Neuquén.
Fue una señal de alerta sobre el uso irresponsable de inteligencia artificial en la práctica jurídica: el tribunal detectó al menos cinco citas de jurisprudencia inexistentes en un recurso de apelación y decidió remitir las actuaciones al Colegio de Abogados de Cutral Có para que evalúe la conducta del letrado involucrado.
El expediente se originó en una demanda laboral iniciada por Yoselin María José Almaza contra Video Drome SA por despido y cobro de haberes.
La sentencia de primera instancia, dictada en diciembre de 2025, reconoció la existencia de una relación laboral y condenó a la empresa a pagar la indemnización correspondiente
La demandada apeló, y fue en ese recurso donde apareció el problema. Al revisar el memorial de agravios, el vocal Manuel Castañon López advirtió que varios de los fallos citados como respaldo jurídico simplemente no existían.
El tribunal identificó cinco citas falsas distribuidas a lo largo del escrito: un supuesto fallo del Tribunal Superior de Justicia de Neuquén (“M., J. c/ C., R.”, Sent. N° 32/2019) que no figura en ningún protocolo; una cita atribuida a la Corte Suprema de Justicia de la Nación en “Fallos 327:3753, Ponce”, que en realidad corresponde al conocido precedente “Aquino”, con un párrafo que no existe en ese fallo y una sentencia inventada de una “Cámara de Apelaciones en lo Laboral de Neuquén”, organismo que directamente no existe en la estructura judicial de esa provincia.
Además, otros dos precedentes del TSJ Neuquén (“Barría c/ Provincia”, Sent. N° 14/2020, y “Moya c/ Municipalidad de Neuquén”, Sent. N° 45/2018) que tampoco fueron encontrados en la base de jurisprudencia.
El juez fue lapidario en su valoración. “La invocación excesiva de citas falsas por parte de un profesional constituye una afrenta al buen servicio de justicia, puesto que induce al engaño de los tribunales o, al menos, obliga a invertir un considerable tiempo en el chequeo de veracidad de los párrafos citados”, escribió en el fallo.
El vocal aclaró expresamente que no le interesaba determinar si las citas fueron producto de un uso inadecuado de IA generativa, de un error de un colaborador o de una conducta dolosa del propio abogado.
“Lo que interesa es el resultado”, sostuvo: escritos con jurisprudencia falsa presentados ante un tribunal para revertir una sentencia judicial. El fallo cita además las normas de ética del Colegio de Abogados y Procuradores de Neuquén, que prohíben expresamente “hacer citas inexactas o tendenciosas” y realizar “acto alguno que estorbe la buena y expedita administración de justicia”.
El propio tribunal reconoció en el fallo que el problema no es aislado, sino repetido. El vocal referenció casos similares ocurridos en otras jurisdicciones del país y del mundo, y citó un artículo académico reciente del jurista Hugo Acciarri, publicado en La Ley en diciembre de 2025, que advierte sobre los riesgos de las “alucinaciones” de los sistemas de IA en escritos judiciales.
La preocupación es cada día más fuerte en el ámbito legal a nivel global. Los modelos de lenguaje pueden generar referencias bibliográficas y jurisprudenciales que suenan completamente verosímiles pero son pura invención.
Además de rechazar el recurso de apelación en todos sus puntos y confirmar la condena a Video Drome SA, la Cámara resolvió remitir copia de las actuaciones al Colegio de Abogados de Cutral Có —jurisdicción donde está matriculado el letrado— para que tome las medidas disciplinarias que considere pertinentes.
El caso se suma a una lista que crece en la justicia argentina: profesionales que delegan en la IA la búsqueda de jurisprudencia sin verificar los resultados, con consecuencias que van desde la desestimación del recurso hasta sanciones éticas que pueden comprometer el ejercicio de la profesión.