La sala de actividades físicas es el lugar de encuentro de muchos niños y adolescentes que comparten todos los deportes comunitarios en el barrio.
Hace exactamente un año, los vecinos y vecinas del barrio Confluencia fueron testigos de algo que cambiaría la rutina de cientos de familias de la zona Este de la ciudad. Donde antes había una toma de terrenos, la Municipalidad de Neuquén lo recuperó y convirtió un espacio sin destino y sin infraestructura, en una nueva Sala de Actividad Física (SAF) junto a una cancha de hockey de medidas reglamentarias.
La transformación fue inmediata y en pocos días aquello que era apenas un predio en una esquina abandonada, se transformó en una pequeña ciudad deportiva.
Los números no dejan lugar a dudas: Aproximadamente 450 alumnos participan semanalmente de las distintas disciplinas que ofrece el complejo, y el movimiento no para. Los lunes, miércoles y viernes son los días de mayor afluencia de niños y niñas. En esas jornadas convergen las actividades más convocantes del calendario: fútbol, hockey, vóleibol y EFI. Pero hay dos disciplinas que se ganaron el corazón del barrio, la gimnasia artística y el fútbol.
Hoy, con doce meses de historia, el complejo celebra su primer aniversario como otro de los proyectos del intendente Mariano Gaido en donde el deporte dejó de ser un privilegio, y pasó a ser un derecho para todos.
No es un caso aislado, el SAF Confluencia es uno de los cuatro espacios de este tipo que la Municipalidad de Neuquén ejecutó en la ciudad en el marco de una política de desarrollo territorial que busca llevar el deporte y la recreación a todos los rincones, especialmente a aquellos barrios que históricamente estuvieron más lejos de estas oportunidades.
“Las familias de la zona este encontraron en el SAF Confluencia algo más que una opción para que sus hijos hicieran actividad física: encontraron pertenencia, contención y una red comunitaria que crece semana a semana”, reflexionó Mauricio Serenelli, secretario de Vinculación Estratégica.
Y no dudó en definir el espíritu del proyecto como un “espacio que nació con la convicción de que el deporte es una herramienta de transformación social. Es la continuidad de un proyecto macro y un ejemplo de cómo, con decisión política, podemos acercar oportunidades reales a los barrios, generando igualdad y fortaleciendo el tejido comunitario”.
Debora Iglesias, directora de Centros Deportivos Municipales Zona Este, celebró el vínculo construido con las familias: "El SAF Confluencia se ha convertido en un lugar de encuentro. Las familias confían en nuestro equipo y acompañan día a día. Garantizar el acceso al deporte en los barrios es sembrar futuro, inclusión y salud”.
A esa voz se sumó la de Fiorela Giavino, directora de Área del Programa Elijo Activarme: "El barrio tiene cerca la posibilidad de practicar actividad física en un entorno cuidado, con programas que reciben constantemente a nuevos participantes”.
“El SAF Confluencia es una expresión concreta de la política de desarrollo e inclusión que impulsa el intendente Mariano Gaido: la convicción de que cada vecino y vecina merece tener cerca un espacio donde cuidarse, moverse y encontrarse con otros”, concluyó Serenelli.