Solo el miércoles cayeron 33 milímetros de agua, el triple de lo que usualmente cae en todo agosto. Este jueves salió el sol, pero... ¿Vuelven las lluvias?
Después de las lluvias récord llega un alivio, aunque el invierno todavía guarda varios capítulos. Las precipitaciones que durante dos días afectaron a Neuquén, Cipolletti y gran parte del Alto Valle comenzaron a ceder, pero los especialistas advierten que el patrón climático seguirá siendo muy distinto al habitual. Solo el miércoles llovió tres veces más de lo que suele precipitar durante todo agosto y el pronóstico estacional indica que las lluvias continuarán por encima de los valores normales hasta, al menos, fines de octubre.
El observador meteorológico de superficie y encargado de la Estación Meteorológica de Cipolletti, Mauricio Gorostarzú, explicó a LM Neuquén que el evento respondió al ingreso de una masa de aire muy húmeda y fría proveniente del océano Pacífico, responsable también de las intensas nevadas que se registran en la cordillera.
"Desde el Servicio Meteorológico Nacional, el martes ya se había emitido un alerta para toda la región de la Confluencia y el Alto Valle por precipitaciones intensas. Durante la mañana del miércoles comenzaron lluvias débiles que se fueron intensificando hacia el mediodía y se mantuvieron hasta la noche", señaló.
Según explicó, el sistema estuvo alimentado por aire muy húmedo proveniente de latitudes cercanas al Ecuador, que transportó una gran cantidad de vapor de agua hacia el norte de la Patagonia.
"Fue un ingreso de aire muy húmedo y frío desde el océano Pacífico, con mucha energía disponible para generar precipitaciones. Eso provocó lluvias generalizadas en los valles y nevadas en prácticamente toda la cordillera", indicó.
Uno de los datos que más sorprendió a los especialistas fue la cantidad de agua caída. La Estación Meteorológica de Cipolletti registró un acumulado de 33 milímetros, un valor excepcional para esta época del año.
"El promedio mensual de precipitación para agosto en Cipolletti y Neuquén es de apenas 11 milímetros. En un solo episodio registramos 33 milímetros, es decir, tres veces más de lo que normalmente llueve durante todo el mes", destacó Gorostarzú, quien además recordó que julio también terminó con precipitaciones muy superiores a las habituales.
La reiteración de las lluvias también dejó otra consecuencia visible: el suelo permanece completamente saturado. "Hoy tenemos condiciones de humedad muy altas. En muchos sectores el suelo ya está saturado justamente por la recurrencia de las precipitaciones", explicó.
La buena noticia es que el escenario meteorológico comenzará lentamente a estabilizarse. Para este jueves se espera una jornada con cielo mayormente despejado, vientos leves a moderados del sudoeste y una temperatura máxima cercana a los 8 grados.
El viernes, en tanto, llegará un nuevo pulso de aire frío y húmedo desde el Pacífico, aunque con características muy distintas a las del sistema que dejó las lluvias intensas.
Ese frente volverá a provocar precipitaciones y nevadas en la cordillera, principalmente en la región de Los Lagos y el norte neuquino y parte de esa nubosidad alcanzará el Alto Valle.
"Podemos tener algunas precipitaciones débiles y dispersas durante la tarde del viernes, de corta duración y rápido desplazamiento. No esperamos acumulados importantes", aclaró.
En cambio, el viento será uno de los protagonistas de los próximos días. Entre el jueves, el viernes y el sábado se registrarán períodos ventosos con circulación predominante del sudoeste.
"Ese viento también va a favorecer que comiencen a secarse los suelos. Es aire más seco que ayudará a desplazar la humedad acumulada por las lluvias", explicó.
Mientras la lluvia pierde protagonismo, el ingreso de aire polar hará descender nuevamente las temperaturas. Durante la tarde del sábado comenzará a ingresar una masa de aire muy frío desde la Antártida que abarcará toda la Patagonia norte y luego avanzará hacia el centro del país. Como consecuencia, el domingo podrían registrarse heladas débiles en distintos sectores del Alto Valle.
El lunes será, según las proyecciones, el día más frío de la semana. "La mínima estará alrededor de los dos grados bajo cero, aunque en zonas rurales y cercanas a los ríos las temperaturas podrían ser incluso inferiores", anticipó Gorostarzú.
Las máximas tampoco mostrarán una recuperación importante y permanecerán por debajo de los 10 grados durante los primeros días de la próxima semana.
Aunque el Alto Valle tendrá una mejora, la situación será distinta en la cordillera. Allí continuará el ingreso de sistemas frontales que provocarán lluvias y nevadas con mejoramientos temporarios durante el fin de semana y el inicio de la próxima semana.
En Neuquén capital, Cipolletti y las localidades cercanas la situación será mucho más estable. "No esperamos precipitaciones intensas. Puede haber algunos períodos de inestabilidad durante la próxima semana, pero sin fenómenos significativos ni acumulados importantes", afirmó.
Pero más allá de estos próximos días sin lluvias, el meteorólogo aseguró que la inestabilidad continuará para los próximos tres meses.
El Servicio Meteorológico Nacional estima que entre agosto y octubre las precipitaciones estarán por encima de los valores normales en gran parte del norte de la Patagonia.
Esto significa que, al finalizar octubre, la región probablemente habrá acumulado más lluvia de la que históricamente registra para ese período.
"Las temperaturas tendrían un comportamiento normal, pero las precipitaciones serán superiores a lo habitual", resumió Gorostarzú.
El especialista explicó que esta tendencia está directamente relacionada con el fortalecimiento del fenómeno El Niño, que ya comenzó a modificar la circulación atmosférica sobre Sudamérica.
"Estamos frente a un fenómeno de El Niño fuerte y ya está teniendo impactos en la Argentina. Lo que podemos decir es que tendremos un trimestre más húmedo de lo normal", sostuvo.
No obstante, aclaró que esas proyecciones climáticas no permiten anticipar con exactitud cuándo ocurrirá cada episodio de lluvia ni cuántos milímetros caerán.
"Esa información sólo puede conocerse con pronósticos de corto plazo porque depende de la dinámica de la atmósfera, de los sistemas frontales y de las perturbaciones que van afectando la región", concluyó.