Compró su casa hace meses, pero un contenedor contratado por la dueña anterior permanece frente al domicilio, acumula basura y le bloquea el ingreso.
Una vecina del barrio Cumelén atraviesa una situación que, con el paso de las semanas, se volvió desesperante: un volquete lleno de residuos permanece desde hace casi un mes frente a su vivienda, impidiéndole el ingreso, generando acumulación de basura y obligándola a postergar la mudanza. Pese a los reclamos realizados, no obtuvo respuestas concretas y asegura que nadie se hace cargo de retirar el contenedor.
La damnificada es María Inés Russo, relató que el 27 de noviembre de 2025 compró una vivienda ubicada en la calle Gregorio Martínez 115, con fecha de ocupación pactada para el 14 de diciembre, ya que la casa se encontraba alquilada. Ese día, al recibir las llaves, se encontró con un volquete lleno de basura ubicado frente al domicilio, que había sido contratado por la dueña anterior.
Según explicó, dentro de la vivienda también había residuos acumulados, por lo que decidió contratar por su cuenta otro contenedor para poder avanzar con la limpieza. Ese segundo volquete fue ingresado al patio, se cargó con basura y luego fue retirado sin inconvenientes por la empresa correspondiente. Sin embargo, el primer contenedor, ubicado sobre la vereda, nunca fue retirado.
“Cuando nos entregan la llave, el volquete estaba afuera con basura. Yo contraté otro volquete, lo usamos y se lo llevaron, pero este quedó siempre adelante de la casa”, contó Russo en diálogo con LU5. A partir de ese momento, comenzó un derrotero de llamados y reclamos que, hasta ahora, no tuvo solución.
La vecina explicó que se comunicó con la exdueña, quien le informó que el contenedor había sido contratado a través de Volquetes Payun. Intentó contactarse por distintos medios, incluidos mensajes de WhatsApp, pero nunca obtuvo respuesta. “No me contestaban, ni a mí, ni a la exdueña. Nadie daba la cara”, aseguró.
Tras insistir, le facilitaron un nuevo contacto: el proveedor local del servicio, Contenedores Centro, con domicilio en la zona de Carlos H. Rodríguez al 1000. Russo decidió acercarse personalmente y allí recibió una explicación que, lejos de resolver el problema, aumentó su incertidumbre.
“Me dijeron que no pueden retirar el volquete porque tienen los dos camiones rotos. Pero ya vamos para un mes con la basura ahí afuera, explotado, y la gente que pasa sigue tirando más residuos”, relató. Según le indicaron, el responsable de la empresa se encuentra convaleciente por un accidente —con una fractura de peroné— y, además, no cuentan con los repuestos necesarios para reparar los vehículos.
Mientras tanto, la situación frente a la vivienda empeora día a día. El contenedor rebalsa de basura, genera malos olores y se transformó en un punto de arrojo de residuos para vecinos ocasionales y transeúntes. “Es una barbaridad. Yo no puedo ni ocupar la casa. Hemos trabajado adentro limpiando y pintando, pero esto me impide ingresar”, lamentó.
Ante la falta de respuestas privadas, Russo realizó reclamos al 147, el número municipal de atención ciudadana. Sin embargo, allí le informaron que no pueden intervenir porque se trata de un conflicto entre particulares. “Me dicen que la que lo contrató tiene que reclamarle a la empresa, pero la empresa no atiende. Yo quedo en el medio sin ninguna solución”, expresó.
La vecina también advirtió sobre los riesgos sanitarios que implica la acumulación de residuos durante tantos días. “Voy a tener que fumigar, porque la basura estuvo demasiado tiempo afuera de la casa. No sé qué más hacer”, señaló. Incluso planteó la posibilidad de tener que retirar los residuos por sus propios medios, aunque considera injusto asumir un problema que no generó.
La situación se agrava porque la exdueña del inmueble se encuentra de vacaciones y no puede gestionar el reclamo de manera directa. “Yo estoy en una situación que desconozco qué más puedo hacer. Esa es mi desesperación”, concluyó Russo.
Mientras tanto, el volquete sigue en el mismo lugar, la basura continúa acumulándose y la mudanza de María Inés Russo permanece, literalmente, bloqueada.