Son unas 30 familias que hace dos años se apostaron en las cercanías de los tanques del EPAS, en Toma Norte. Ayer la policía les avisó que hoy los desalojan.
Momentos de tensión se viven desde este martes en la toma denominada Altos del EPAS, ubicada en el sector oeste de Neuquén, desde que efectivos policiales llegaron para anunciar el desalojo y desarmaron una de las precarias viviendas. Piden que los reubiquen en alguna zona habilitada.
Se trata de unas 30 familias que se instalaron hace dos años en cercanías de los tanques de agua que el EPAS tiene lindante a la Toma Norte. Allí viven en precarias viviendas mujeres embarazadas, niños y adultos mayores.
Jenifer, una de las mujeres que vive en la toma, relató que fue en la noche del martes que se acercaron a la toma efectivos policiales y una persona que sería del Municipio para anunciarles que durante este miércoles se iba a llevar adelante el desalojo.
"Nos amenazaron con el desalojo, rompieron la casa de una de las vecinas que está embarazada y tuvo que dormir a la intemperie", relató Jenifer con preocupación. Contó además que otros integrantes de la toma se fueron hacia el IPVU para tratar de pedir respuestas ante su necesidad de vivienda.
La mujer que se identifica como la vocera de la toma aseguró que hubo "empujones y mal trato" de parte de las autoridades y dijo que van a permanecer en sus viviendas hasta que les den una solución.
Durante este miércoles, los vecinos escribieron una nota que firmaron las 30 familias para elevar al Municipio y pedir una reubicación. Quieren que les cedan algún terreno donde poder construir sus viviendas.
"Hace unos 2 años más o menos que se formó la toma. Lamentablemente, cuando llegaron los últimos vecinos, vino la policía con prepotencia, amenazando que nos iban a desalojar. Todo de forma informal. Sin papeles, sin firmas de un fiscal, todo de palabras", describió la mujer en declaraciones a LU5.
De la situación de anoche, contó que la persona que se identificó como del Municipio desarmó la casilla de una de las vecinas y se llevó las maderas en una camioneta. "Anoche la señora tuvo que dormir en intemperie estando embarazada. Lo que nosotros estamos pidiendo es que nos regularicen o nos reubiquen porque sabemos que acá se van a hacer obras a futuro", insistió.
"No estamos pidiendo nada regalado, simplemente que nos regularicen porque todos tenemos la necesidad de una vivienda digna. Sabemos que lo que estamos haciendo es un delito, pero también conocemos nuestros derechos, el derecho a una vivienda digna, el derecho a tener cubiertas las necesidades básicas, los servicios", aseguró.
La mujer dijo que no quieren llegar a la violencia y que piden que tampoco la policía los trate mal, ya que hay niños y mujeres y no quieren que nadie termine lastimado. "Lo único que buscamos es la posibilidad de que nos den una respuesta, una reunión, lo que sea necesario, que se nos pueda comentar cómo poder seguir y solucionar esta situación", dijo.
Desde el EPAS confirmaron a LM Neuquén que, si bien esta toma está ubicada en cercanías de una cisterna que tienen, los terrenos tomados no pertenecen a ellos y no fue esa empresa estatal la que pidió el desalojo de esas familias.