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Una vecina del barrio El Porvenir, lindante con la parte de atrás del cementerio de Plottier, ya no sabe cómo cerrar su casa para no ver "cosas raras".
Mabel, una vecina del barrio El Porvenir de Plottier denunció que a diario observa cómo personas saltan el alambrando de la parte de atrás del cementerio, e ingresan con cajas o bolsas donde llevan animales muertos, velas negras y otros elementos que utilizan para hacer rituales.
La mujer vive en esa zona desde hace más de tres años y asegura que el desfile de "cosas raras" es "infinito". "Vi a mujeres vestidas de blanco saltar el alambrado, hombres que lo hacen con cajas o bolsas grandes, también dejan todos los días velas de todos los colores, botellas de champaña con pochoclo y vi a un hombre y una mujer prender fuego y bailar alrededor", detalló.
El cementerio de Plottier está ubicado en la calle Roca al 2000 y sobre el ingreso tiene un largo paredón, pero por el sector de atrás solo está cercado con alambre. Por eso, Mabel es espectadora de todo lo que pasa por allí.
El martes pasado un colectivo frenó a metros de ese ingreso y una pareja entraba y salía. La vecina llamó a la Policía y cuando estas personas vieron llegar el patrullero se fueron. "Deben estar haciendo macumba", contó Mabel que le dijeron los policías.
La mujer aseguró que esas personas dejaron una bolsa de residuos en ese sector, que al día siguiente -piensa que algún perro la habrá movido- apareció en su vereda y en ella descubrió varias plumas de un pájaro negro y un raro "mejunje". "No me quedó otra que agarrar los guantes y limpiar todo eso", se lamentó la mujer que aseguró que convivir con estas situaciones le da mucho "miedo".
Además de los posibles rituales o brujerías, esta vecina contó que ve todos los días cómo realizan tumbas. Como el lugar no tiene paredón, desde la ventana de su habitación puede ver la máquina que hace pozos en la tierra donde más tarde yacerán los restos de algún vecino de Plottier.
"Desde acá escuchamos las oraciones que les hacen a sus familiares, los llantos de las personas. La verdad que esto es bastante traumante", aseguró. Esta vecina decidió hacer un segundo ingreso a su casa para no tener que ver de frente el cementerio, y si bien no pudo hacer un paredón en su vereda, sí puso media sombra para tapar lo más posible.
Una de las respuestas que recibió esta vecina de parte de la Policía es que "octubre es el mes de los hualichos". "La verdad que yo veo entrar y salir como panchos por su casa a gente del cementerio todo el año, no solo este mes", advirtió.
"Pasa de noche o de día, quizás vos estás tomando mate en el patio y de repente prenden fuego y se ponen a bailar. Habíamos logrado que se haga un paredón, pero con el primer viento se cayó, eso fue el año pasado y aun no tenemos respuestas", detalló.
La mujer aseguró que no es ella sola la que sufre esta situación, sino que son varias las familias damnificadas que viven detrás del cementerio. "Acá dejan velas todo los días, velas negras, trapos, remeras. En invierno, cunado llego de trabajar tipo 18, que ya está oscuro, siempre están las velas prendidas. Antes estaba re pendiente, no dormía a la noche, estaba asustada, después decidí poner media sombra, e hice que mi casa tenga la puerta por un costado para no ver eso", describió.
"Pero el otro día estaba tomando un mate afuera y veo un tipo se queda enganchado del pantalón, y otro que me tira esa bolsa llenas de plumas negras. Yo no quiero que pase más esto, que se vaya a otro lado a hacer esas cositas, me esta haciendo mal psicológicamente y tengo miedo por mi nena", se lamentó la mujer.
Mabel aseguró que además de llamar ala Policía ya presentó varias notas a la Municipalidad para reclamar más seguridad en este sector aunque no recibió respuesta.