Tierra del fuego. La decisión del Tribunal Oral en lo Criminal de la ciudad fueguina de Río Grande de no tipificar como violencia de género el ataque de un joven a su novia, a quien le desfiguró el rostro con un cuchillo, generó ayer la reacción de referentes del colectivo feminista de Tierra del Fuego.
Sebastián Jara, de 23 años, fue condenado el viernes a tres años de prisión por el delito de lesiones graves, luego de comprobarse judicialmente que golpeó a su pareja, Mariana Varela, primero con una botella en la cabeza, luego con patadas en todo el cuerpo y finalmente le cortó la cara con un cuchillo. Por esta tremenda agresión, la joven terminó con la fractura de una mano, hematomas y heridas en distintas partes del cuerpo, además de la cicatriz en el rostro. El fiscal Pablo Candela pidió cuatro años de prisión y encuadró lo sucedido dentro del agravante de violencia de género.
Sin embargo, los jueces desestimaron esa calificación y mantuvieron la de lesiones, al entender que el acusado actuó bajo un estado de emoción violenta por haber hallado a su novia teniendo sexo con su hermano. “Estamos en un momento de ebullición, atravesando un cambio de paradigma que pone en jaque la configuración de las relaciones entre mujeres y hombres en todos los ámbitos.
La sociedad les está diciendo a las instituciones estatales que no hay más tolerancia para la asimetría entre los géneros”, dijo Luz Scarpati, integrante del colectivo de periodistas con perspectiva de género de Tierra del Fuego.