Por este motivo, el organismo provincial avanzó en la firma de un convenio con el Senasa, que identificará, a través de una base de datos, las cargas de alimentos con destino a Neuquén para que la provincia pueda verificar esos envíos, además de inspeccionar los hipermercados, supermercados y mayoristas, en una tarea conjunta con los municipios.
El CIPPA tenía hasta el año pasado puestos de control en el puente carretero Cipolletti-Neuquén, en Centenario-Cinco Saltos, en el norte de la provincia a la altura de Barrancas, en Dina Huapi y en Rincón de los Sauces.
Los operativos consistían en garantizar el control sanitario, bromatológico e impositivo de todas las mercaderías y se cobraba una tasa por esta inspección.
Las cinco empresas de alimentos más importantes de la Argentina se presentaron ante la justicia por este tema, aduciendo que ya existían controles nacionales y un fallo de la Corte les dio la razón.
“Lo que se está diagramando es salir a toda la provincia con la gente que trabajaba en diferentes zonas lugares y acompañados por las direcciones de bromatología de los municipios”, señaló Facundo López Raggi, ministro de Industria de la provincia.
“No será lo mismo, porque el otro tipo de control atajaba cualquier inconveniente al ingreso y esto es más complejo porque la mercadería ya ingresó. Por eso apuntaremos a los supermercados, a los híper, mayoristas y los centros de distribución para fiscalizar ahí si sanitariamente y bromatológicamente lo ingresado cumple con las normas”, añadió el funcionario.
Respecto al acuerdo con Senasa, Raggi dijo que va a permitir saber qué mercadería tiene como destino la provincia pero no se podrá cobrar una tasa ni hacer las inspecciones en el ingreso.