“No lo vi, bajá el tonito”. Con esas palabras, un joven de 28 años se dirigió a los efectivos de las fuerzas policiales de Rosario, luego de evadir un control de tránsito y atropellar con su auto a un agente, que murió tres días después de la embestida por las graves lesiones que tenía.
El episodio ocurrió el 19 de octubre cerca de las dos de la mañana. Efectivos del Comando Radioeléctrico y personal de Tránsito Municipal realizaban tareas de control rutinarias en la esquina de las calles Avenida Colombres y Dr. Vila. En un instante, un Peugeot 307 gris, conducido por Matías Ezequiel Erbayo, se acercó al punto de control. Pese a las señales de detención de los oficiales, Erbayo aceleró y esquivó el chequeo.
A pocos metros de allí se encontraba el agente Marcos Fernando Di Fazio, de 39 años, que al notar la infracción se paró delante de la trayectoria del automóvil e hizo señales de luces con una linterna para que Erbayo se detuviera. Sin embargo, el conductor pisó fuerte el acelerador y embistió con su parte delantera derecha al agente. Inmediatamente emprendió la fuga durante varios metros con el cuerpo del efectivo encima del auto, hasta que logró ser interceptado por dos móviles policiales en la esquina de las calles Carrasco y Castagnino.
Al momento de la detención, un efectivo policial cuestionó al conductor: “¿Qué hiciste? ¿No ves que podés matar a una persona?”, le dijo. Insólitamente, Erbayo respondió: “No lo vi; y bajá el tonito”. Erbayo viajaba con una adolescente de 16 años.
El agente herido fue trasladado en muy grave estado al Hospital de Emergencias Clemente Álvarez, donde se constató que presentaba fracturas de cráneo y cadera, hematoma subdural y una contusión pulmonar. Como consecuencia de las heridas, perdió la vida en la mañana del martes 22. Tenía cuatro hijos de entre 3 y 16 años.
Confirmado el deceso del agente, la causa quedó en manos del fiscal de la Unidad de Homicidios Culposos, Walter Jurado, quien con celeridad imputó a Erbayo por el delito de “homicidio simple con dolo eventual” debido a su conducta temeraria, el desprecio por la vida. En ese marco, el conductor podría recibir una condena de entre 8 a los 25 años de prisión.
El fiscal también pidió la prisión preventiva que fe avalada por el juez de primera instancia Nicolás Foppiani. El martes por la noche Erbayo quedó detenido.
Según informó el diario La Capital, el hombre esquivó el control de tránsito porque su licencia estaba vencida. Tenía una habilitación para conducir vehículos clase B1, que había perdido vigencia el 18 de agosto pasado, en la fecha de su cumpleaños.
Su abogado defensor, Julio Lovey, rechazó el encuadre de la acusación. Tras argumentar que su cliente no posee antecedentes penales, tiene un trabajo estable y que es padre soltero de una niña de 9 años, solicitó una imputación por “homicidio culposo”, cuya pena oscilaría entre los 3 y los 6 años de prisión.