Lo buscaban hace un año y confirmaron que sus restos fueron hallados en abril: "Lo de mi hijo se va a descubrir"

Nelson fue visto por última vez en las inmediaciones de su domicilio y nunca más volvieron a saber de él. En las últimas horas se confirmó lo peor.

Este jueves se conoció un impactante giro en la investigación por la desaparición de un joven en Chaco. Se trata de Nelson Gusak, quien desapareció en septiembre del año pasado.

Nelson fue visto por última vez el 20 de septiembre de 2025 en las inmediaciones de su domicilio, ubicado en el asentamiento Zampa de la ciudad de Resistencia. Tras perder contacto con él, su familia realizó la denuncia correspondiente ante las autoridades y aportó información relevante para la causa.

Entre los datos brindados, se indicó que el hombre presenta problemas de consumo de estupefacientes, un aspecto que también fue considerado en la investigación.

Tras varios meses de incertidumbre, la búsqueda tuvo un giro el 24 de abril de 2026, cuando fueron encontrados un cráneo y otros restos óseos en una zona del monte chaqueño. Posteriormente, a unos mil metros de ese lugar, se hallaron más restos y prendas de vestir que fueron incorporados a la investigación.

Qué confirmaron las pericias realizadas a los restos óseos

Los médicos forenses confirmaron la identificación de sus restos mediante estudios genéticos a partir de muestras de sangre de su madre y su hermana, luego de varios reclamos de justicia.

El informe pericial estableció una probabilidad de vínculo biológico superior al 99,99%, lo que permitió confirmar que los restos analizados corresponden al joven desaparecido.

Aún así, hasta el momento no lograron establecer la causa de muerte, por lo que su cuerpo será sometido a estudios antropológicos -que podrían durar hasta seis meses- para determinar las circunstancias del fallecimiento.

Su familia volvió a pedir justicia: cómo sigue la investigación

Silvina Espinosa, madre de Nelson, habló con diario TAG, donde reveló que el viernes fue notificada de los resultados de la autopsia y desde el lunes aguarda por la entrega del cuerpo.

En este sentido, reiteró su pedido de justicia y que la investigación de qué ocurrió con su hijo continúe. "La causa de mi hijo tiene que seguir porque no es un suicidio, es un asesinato", remarcó.

En aquel momento, en declaraciones al medio local Libertad, denunció la demora en la entrega del celular de su hijo que, según afirmó, apareció en la Comisaría Séptima después de que su abogada reclamara que fuera incorporado a la investigación.

"No voy a parar y no me importa contra quién tengo que ir, pero lo de mi hijo se va a descubrir", manifestó ante los medios locales.

La principal hipótesis de la familia alrededor de la desaparición y muerte de Nelson

Las muestras de sangre destinadas a las pruebas genéticas habían sido tomadas en agosto, mientras avanzaban las actuaciones judiciales para establecer si el material óseo encontrado pertenecía a su hijo. Ahora falta los resultados de los estudios antropológicos, para conocer la causa de muerte.

Uno de los principales reclamos de la familia apunta a que se investiguen las sospechas sobre una posible participación policial, una hipótesis que hasta el momento no fue acreditada judicialmente.

La Secretaría de Derechos Humanos también interviene en el seguimiento del caso, atravesado por los cuestionamientos de la familia sobre las demoras en los procedimientos y las presuntas irregularidades durante la investigación.

En septiembre, a pocos días de cumplirse un año de la desaparición, Espinosa había expresado públicamente su angustia por la falta de respuestas y por no haber podido despedir a su hijo. "Hoy ya casi va a ser un año que yo no veo a mi hijo y todavía ni siquiera puedo enterrarlo", manifestó entonces.

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