Los integrantes de la Cámara Primera habrían dado un gran valor a la información ofrecida por los médicos y psicólogos forenses. En gran parte del debate oral, se intentó determinar con precisión “si hubo o no consentimiento de la víctima”, revelaron fuentes allegadas a la causa.
Por esta razón, habría sido definitiva la opinión de los especialistas que entrevistaron a la mujer policía. La víctima fue intimidada y amenazada, además de forzada a mantener relaciones sexuales.
En forma inicial, atemorizada, prefirió no hacer la denuncia, pero 48 horas después se presentó ante la Fiscalía y contó lo ocurrido. También se comunicó vía telefónica con el jefe de Policía, Juan Carlos Lepén, y denunció la violación, aseguraron fuentes cercanas a la investigación.
Como suele suceder en casos de este tipo, la Justicia local ordenó una serie de pericias y fue fundamental un análisis de ADN realizado en Buenos Aires. Las muestras fueron extraídas de un preservativo que utilizaron los abusadores y que fue recogido por la propia víctima.
Pericia
El resultado de la pericia determinó que el juez interviniente, Marcelo Benavides, procediera con el arresto de González y Muñoz. Luego, los procesó y les dictó la prisión preventiva.
La decisión del titular del Juzgado de Instrucción Nº 5 fue apelada, pero la Cámara de Apelaciones en lo Criminal de la provincia confirmó lo resuelto en primera instancia.
Así fue como llegaron a juicio oral, con la declaración de una veintena de testigos. Al igual que en la instrucción, los acusados accedieron a declarar, negando la violación e insistiendo que las relaciones sexuales fueron por “mutuo consentimiento”.
En tanto, la víctima se encargó de revivir lo sucedido el 28 de septiembre de 2007 y explicó a los camaristas que no sólo fue abusada, sino amenazada y golpeada.
Sin dudar, los peritos aseveraron que se trata de una “denunciante creíble”.
Estos testimonios, más las evidencias físicas, sellaron la suerte de los suboficiales González y Muñoz, y culminaron con la condena dictada en la mañana de ayer.