ver más

Nueve años de prisión para los policías acusados de violación

Los dos efectivos fueron culpados de abuso sexual con acceso carnal en perjuicio de una compañera. El fiscal había pedido 10 años y la querella 15.
El castigo definitivo se ubicó por debajo de las pretensiones de la Fiscalía de Cámara, a cargo de Pablo Vignaroli, y de la querella, llevada adelante por los abogados particulares Gustavo Palmieri y Alberto Richieri. Ambos habían solicitado en la exposición de los alegatos penas por arriba de los diez años de prisión y en el caso de los representantes legales de la víctima, su pedido más severo fue de 15 años para uno de los imputados.
Sin embargo, el Tribunal habría evaluado que los suboficiales González y Muñoz tuvieron un mismo grado de responsabilidad y por ese motivo, recibieron un castigo similar de nueve años.
Vignaroli había reclamado diez años de prisión para los dos uniformados y Palmieri, junto con Richieri, requirieron 15 años y tres meses para González y 12 años y medio para Muñoz.
A la hora de alegar, la parte acusatoria tuvo presente numerosas pruebas y rescató el testimonio de la propia víctima, el aporte de otros policías y principalmente, los informes de los peritos forenses.
Por el contrario, restaron importancia al relato de los imputados, que sostuvieron una versión de “relaciones sexuales consentidas”.
En la vereda contraria, se situaron los abogados defensores de González y Muñoz, Eves y Gerardo Tejeda. Estos resaltaron la declaración brindada por los policías y consideraron débil la prueba incriminante.

Denuncia

Los integrantes de la Cámara Primera habrían dado un gran valor a la información ofrecida por los médicos y psicólogos forenses. En gran parte del debate oral, se intentó determinar con precisión “si hubo o no consentimiento de la víctima”, revelaron fuentes allegadas a la causa.
Por esta razón, habría sido definitiva la opinión de los especialistas que entrevistaron a la mujer policía. La víctima fue intimidada y amenazada, además de forzada a mantener relaciones sexuales.
En forma inicial, atemorizada, prefirió no hacer la denuncia, pero 48 horas después se presentó ante la Fiscalía y contó lo ocurrido. También se comunicó vía telefónica con el jefe de Policía, Juan Carlos Lepén, y denunció la violación, aseguraron fuentes cercanas a la investigación.
Como suele suceder en casos de este tipo, la Justicia local ordenó una serie de pericias y fue fundamental un análisis de ADN realizado en Buenos Aires. Las muestras fueron extraídas de un preservativo que utilizaron los abusadores y que fue recogido por la propia víctima.

Pericia

El resultado de la pericia determinó que el juez interviniente, Marcelo Benavides, procediera con el arresto de González y Muñoz. Luego, los procesó y les dictó la prisión preventiva.
La decisión del titular del Juzgado de Instrucción Nº 5 fue apelada, pero la Cámara de Apelaciones en lo Criminal de la provincia confirmó lo resuelto en primera instancia.
Así fue como llegaron a juicio oral, con la declaración de una veintena de testigos. Al igual que en la instrucción, los acusados accedieron a declarar, negando la violación e insistiendo que las relaciones sexuales fueron por “mutuo consentimiento”.  
En tanto, la víctima se encargó de revivir lo sucedido el 28 de septiembre de 2007 y explicó a los camaristas que no sólo fue abusada, sino amenazada y golpeada.
Sin dudar, los peritos aseveraron que se trata de una “denunciante creíble”.
Estos testimonios, más las evidencias físicas, sellaron la suerte de los suboficiales González y Muñoz, y culminaron con la condena dictada en la mañana de ayer.

Te puede interesar