{# #} {# #}
El nutricionista Samuel García, referente de Puntos Saludables de la provincia, calificó la obesidad como “una pandemia de tipo no infecciosa. En nuestro país, según la 4° Encuesta Nacional de Factores de Riesgo, el 61,6% de los argentinos tiene exceso de peso, en una proporción de 36,2% de personas con sobrepeso y 25,4% con obesidad. La encuesta también arrojó que casi el 65% de las personas mantiene una baja actividad física”.
Aunque parezcan alarmantes, esas cifras podrían crecer aún más en el contexto actual, en el que la pandemia del coronavirus transformó de forma total los hábitos de los ciudadanos. “Estos días y semanas en casa son efectivos contra el COVID-19, pero puede alimentar a la obesidad. La combinación del aislamiento social, con la mala alimentación, el alto consumo de alimentos industrializados, azúcares y harinas va a traer consecuencias. Si a esto le sumamos el sedentarismo, la incertidumbre, angustia y miedo de estos tiempos, da como consecuencia hambre emocional aumentando la problemática”, detalló el especialista.
“Debemos tomar conciencia de que la obesidad y el sobrepeso no son problemas estéticos, son un problema de salud, pueden traernos muchas complicaciones, hoy se destaca la de multiplicar el riesgo de sufrir inconvenientes cuando nos vemos expuestos a virus u otras infecciones. Las personas que sufren de obesidad, pueden tener las defensas muy por debajo de lo normal, lo que las hace más sensible al contagio de coronavirus. También ya hay evidencia científica que confirma que el exceso de grasa es un factor de riesgo agravante de Covid-19”, señaló García.
¿Cómo es la obesidad un riesgo para los contagios de coronavirus? Según el nutricionista, esto se debe a que la obesidad lleva asociada una inflamación crónica, originada por el exceso de tejido adiposo “lo que produce una disfunción metabólica que puede conducir a dislipidemia, resistencia a la insulina, diabetes mellitus tipo 2, hipertensión y enfermedad cardiovascular, todos factores de riesgo agravante de Covid-19”.
En ese sentido, aconsejó mantener una vigilancia permanente de los hábitos, para evitar caer en aquellos que pueden incrementar el riesgo de un aumento de peso y, en consecuencia, de la obesidad. Una buena gestión de la ansiedad y el mantenimiento de hábitos saludables, como la práctica regular del ejercicio o la alimentación adecuada, pueden ser aliados fundamentales para prevenir no sólo una sino dos pandemias contemporáneas.
En ese sentido, la habilitación de las salidas recreativas representa un doble beneficio para la ciudadanía, que puede reducir la ansiedad del encierro y alejarse de los hábitos de sedentarismo puro que ya llevan más de dos meses instalados entre la población.
“Conseguir un peso controlado es vital para afrontar con éxito la pandemia de coronavirus y disfrutar de una vida con menos riesgos, ya que las personas con un sobrepeso de más de 10 kg tienen sistemas inmunitarios debilitados que les hacen estar más expuestos a infecciones. Es por eso que debemos prestar especial atención a nuestra alimentación, sobretodo en estos momentos de cuarentena”, afirmó García.
Consejos para sumar hábitos saludable
Cómo cuidan los neuquinos a sus mascotas durante el aislamiento
La importancia de respetar las horas de sueño en el aislamiento