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El programa, al que pueden acceder los argentinos, permite vivir y trabajar legalmente en el país europeo. Los detalles.
Cada vez más argentinos buscan combinar trabajo y viajes, y Alemania se presenta como un destino ideal para quienes trabajan de forma independiente. El país europeo cuenta con la visa Freiberufler, un permiso diseñado para freelancers que deseen establecerse temporalmente allí.
El costo de la visa es infierior a los 100 euros y una duración de hasta tres años, el permiso especial habilita a sus beneficiarios a trabajar de forma independiente en el país sin empleador, siempre que demuestren que tienen trabajo y recursos económicos. Además, es un visado de larga duración, lo que implica que se puede permanecer en el país durante varios años e incluso solicitar un permiso de residencia.
Desde hace años que, ante la crisis desatada en la economía local, los países de Europa aparecen como una alternativa para desarrollarse profesionalmente y acceder a una mejor calidad de vida.
En este marco, Alemania se consolidó como uno de los países más elegidos tanto por los argentinos como por otros ciudadanos de América Latina por su sólida economía, su baja tasa de desempleo y el gran desarrollo en cuanto a tecnología, ingeniería y salud.
La visa Freiberufler tiene una extensión de hasta tres años e incluso puede extenderse. Además, quienes la tengan pueden entrar y salir del país sin limitaciones, a diferencia de lo que ocurre con otro tipo de visados de este estilo.
Con un costo de apenas 75 euros -mucho más baratas que otras en la región-, existen dos categorías y criterios de elegibilidad para solicitar la visa, dependiendo del tipo de trabajo que se realice:
Para solicitar un visado de trabajo autónomo en Alemania, los aspirantes deberán cumplir una serie de requisitos. Esto aplica solo a aquellos que provengan de países que no tengan acuerdos de visas con Alemania o que quieran quedarse por más de 90 días.
Requisitos para autónomos
Requisitos para trabajadores autónomos
La forma de aplicar es similar a la de otras visas del estilo: se completa un formulario a través del sitio web y luego concreta una cita en la embajada, a donde se llevan todos los papeles y la documentación correspondiente. Una vez enviada la solicitud, desde el gobierno de Alemania advierten que puede demorar hasta 45 días en procesarse. En ocasiones, las visas de trabajo tardan más debido a su naturaleza y a la gran cantidad de solicitudes.