Argentina formuló hasta el momento cuatro requerimientos al organismo internacional. El canciller Quirno detalló el pedido.
Este martes el Gobierno Nacional presentó un pedido ante el Tribunal Internacional del Derecho del Mar para intentar frenar la explotación petrolera del proyecto Sea Lion, en el área circundante en Islas Malvinas.
El reclamo se realiza a dos semanas de haber intimado a Reino Unido a frenar sus actividades hidrocarburíferas del proyecto, a cargo de la británica Rockhopper Exploration y la israelí Navitas Petroleum, y ante la falta de cambios en la posición británica, el Gobierno recurrió a la vía internacional que había anticipado a fines de septiembre.
Según informó la Oficina del Presidente, se recurrió al tribunal internacional con sede en Hamburgo con una solicitud que busca "preservar los derechos soberanos argentinos sobre su plataforma continental y evitar que las actividades autorizadas de manera unilateral e ilegal por el Reino Unido agraven la controversia reconocida por las Naciones Unidas".
Argentina formuló hasta el momento cuatro requerimientos al organismo internacional, que incluyen impedir nuevas actividades hidrocarburíferas, restringir el uso de información obtenida durante las exploraciones, preservar el medio marino y evitar que el Reino Unido otorgue nuevos permisos para explotar recursos naturales en la zona.
La medida se enmarca en el procedimiento arbitral que el Gobierno Nacional inició el 28 de septiembre, conforme al Anexo VII de la Convención de las Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar (CONVEMAR), para defender la soberanía argentina y los recursos naturales.
Aclararon asimismo que la presentación "se fundamenta en lo dispuesto en el Artículo 290, inciso 5, de la CONVEMAR según el cual, mientras se encuentre pendiente la constitución de un tribunal arbitral, cualquiera de las partes en la controversia podrá solicitar al Tribunal que prescriba medidas provisionales para preservar los respectivos derechos de las partes en la controversia o para prevenir daños graves al medio marino, y si la urgencia de la situación así lo requiere".
El canciller Pablo Quirno, destacó a través de su cuenta de X, que "la estrategia integral impulsada por el Presidente Javier Milei para defender los recursos en la Plataforma Continental argentina", que dijo que "está generando resultados concretos".
El diplomático mencionó que Argentina pidió al Tribunal que "impida el inicio o la continuación de la explotación de los recursos de hidrocarburos en la plataforma continental de la Cuenca Norte de Malvinas por parte del denominado proyecto 'Sea Lion'".
También que "se abstenga de utilizar la información obtenida durante la exploración de los recursos naturales de las áreas marítimas en disputa en perjuicio de los derechos de la República Argentina".
Por otra parte, que "cese de impedir que la República Argentina cumpla con su obligación, en virtud de los artículos 192 y 194 de la CONVEMAR, de proteger y preservar el medio marino de las áreas marítimas objeto de la controversia", y "se abstenga de adoptar cualquier otra medida que pueda agravar la controversia, en particular, el otorgamiento de nuevos permisos para la explotación de los recursos de la plataforma continental en disputa".
Semanas atrás en su respuesta parlamentaria, el subsecretario parlamentario de Estado, Stewart Wood, reiteró la posición histórica de Londres respecto al desarrollo de hidrocarburos en las Malvinas. Wood argumentó que los habitantes del archipiélago tienen derecho a desarrollar sus recursos naturales como parte del principio de autodeterminación, un argumento que Argentina rechaza categóricamente en el marco de la disputa por la soberanía.
Aclararon que el régimen de concesiones de petróleo y gas aplicado en el Reino Unido no rige directamente sobre las Malvinas, y que las decisiones ministeriales deberán ajustarse a la legislación local vigente. La respuesta oficial no precisó si el secretario de Estado intervino en las autorizaciones ya otorgadas para el proyecto Sea Lion, que utiliza licencias previas a esta nueva disposición.