Un estudio de la Universidad San Andrés muestra que 8 de cada 10 encuestados la modalidad presencial no resultó en una mejora del rendimiento en el trabajo.
El trabajo remoto o home office quedó en el pasado. Fue la modalidad que logró mantener actividad en medio de la pandemia de covid. Prometía ser extendida y habitual pero a mas de 5 años de la enfermedad, ya casi no quedan vestigios del empleo en el hogar. Se estima que menos del 20% sigue trabajando desde sus casas. El resto volvió a la antigua rutina.
Al respecto, un estudio de la Universidad San Andrés plantea que la mayoría de los empleados consideran que haber vuelto a la presencialidad no resultó en una mayor productividad, además de generar mas desgaste y cansancio.
El relevamiento, basado en una encuesta a 177 profesionales de organizaciones intensivas en conocimiento, revela que "el trabajo remoto tiene un impacto positivo en el bienestar general, con una valoración del 86%, mientras que la presencialidad eleva el cansancio semanal según el 88% de los encuestados".
"En contraste, los esquemas híbridos aparecen como el modelo más equilibrado, al combinar flexibilidad con instancias de encuentro que aportan valor", señala la investigación.
Las personas encuestadas se perciben más productivas trabajando en remoto (78%) que en esquemas presenciales (46%). Lejos de depender de la supervisión directa o la presencia física, la productividad se vincula principalmente con la claridad de objetivos, la autonomía y el diseño del trabajo.
El estudio también identifica que no todas las tareas se benefician del mismo modo de la presencialidad. Mientras que el trabajo que requiere concentración profunda se realiza mejor en entornos remotos, actividades como el onboarding e integración, presentaciones y negociación, y mentoreo y networking encuentran mayor valor en el encuentro cara a cara.
Mientras el 51 % de los argentinos afirma que su modalidad de trabajo ideal es el formato híbrido, combinando días en la oficina y home office, el 83 % trabaja actualmente de forma totalmente presencial, señala un recorte de la consultora especializada en recursos humanos Randstat.
Al analizar el formato de trabajo ideal de manera regional, el formato híbrido lidera las preferencias de los trabajadores de acuerdo al sondeo de Randstad.
Así lo asegura el 63 % de los chilenos, el 60% de los uruguayos y el 51% de los argentinos, que en caso de poder elegir, optarían por un esquema laboral híbrido.
Sin embargo, en nuestro país la proporción de trabajadores que elegirían el formato presencial a tiempo completo (41 %) es bastante más alta que en Chile (20 %) y Uruguay (31 %).
Con respecto a la preferencia del trabajo full remoto, es minoritaria en los tres mercados, alcanzando apenas un 8 % en Argentina y Uruguay, y un 17 % en Chile.