Hay gran conmoción por la muerte del pequeño, quien a pesar de ser trasladado de urgencia al hospital, perdió la vida.
Un brutal asesinato se registró en la noche del lunes, donde un nene de 7 años murió tras recibir un disparo cuando se encontraba en el interior de su casa.
Fuentes policiales indicaron que en base a las primeras averiguaciones, entre dos y tres personas ingresaron a la vivienda mientras buscaban a dos hermanos del menor, quienes ya habían sido atacados previamente.
Todo ocurrió en el barrio Junín en la localidad de Las Heras, en Mendoza, cuando en horas de la noche del lunes se originó una riña donde uno de los hermanos sufrió un corte en la cabeza, mientras que el otro presentó lesiones en un oído.
Horas más tarde, los agresores volvieron a la casa en busca de los hermanos Ortiz, quienes intentaron refugiarse en su casa. Sin embargo, irrumpieron en la casa a los tiros.
Un llamado al 911 alertó sobre detonaciones de arma de fuego en el domicilio y desde el Hospital Carrillo comunicaron el ingreso de un menor de 7 años, quien fue trasladado en un vehículo particular con una herida de arma de fuego. Pese a la asistencia médica, finalmente se confirmó su fallecimiento.
Sitio Andino explicó que los testigos del hecho indicaron que los autores de los disparos se movilizaban en un auto rojo y lograron escapar. La Policía de Mendoza preservó la escena para el trabajo de Policía Científica, mientras que la investigación quedó a cargo del fiscal Oscar Malla.
El fatal ataque ocurrió antes de las 21.30 del lunes, cuando tres hombres llegaron y abrieron fuego contra la casa. Uno de los proyectiles alcanzó al chico en la zona de la arteria femoral.
La Justicia intenta determinar quiénes fueron los agresores y si el episodio estuvo relacionado con un conflicto vinculado al narcomenudeo.
De acuerdo a las primeras averiguaciones, se precisó que la pelea había comenzado durante la mañana del lunes cuando intentaron prender fuego la casa de la familiay luego, en la vía pública, se originó una pelea por un robo ocurrido previamente.
Durante el enfrentamiento, los dos hermanos del niño asesinado, Matías Ortiz y Daniel Ortiz, fueron agredidos y sufrieron lesiones. Horas más tarde, cerca de las 21.16, el conflicto se habría reanudado. Fue allí cuando los agresores volvieron a la casa y efectuaron los disparos, y uno de ellos terminó con la vida de Leonel Ortiz.
Por estas horas, y tras la información que pudieron recabar los investigadores, una de las principales líneas que analiza la Justicia es que la balacera podría estar relacionada con un conflicto vinculado al narcomenudeo.
Pero hasta el momento el móvil no fue establecido y esa posibilidad continúa bajo investigación.
Después del ataque se produjeron además disturbios en Villa Junín, lo que dificultó inicialmente el trabajo de los especialistas de Policía Científica y de los investigadores de Homicidios.
Ante esa situación, personal de Infantería desplegó un operativo en el asentamiento para permitir que los peritos pudieran trabajar sobre la escena.