{# #} {# #}
Si ningún candidato obtiene el 22 de octubre los votos necesarios para ser consagrado presidente, se elegirá entre los dos más votados, como sucedió en 2015.
En plena recta final hacia las elecciones 2023 que se llevarán a cabo este domingo 22 de octubre, se mantiene la incertidumbre en torno a la posibilidad de si será necesario o no el balotaje para determinar quién será el presidente de la Argentina a partir del 10 de diciembre y por los próximos cuatro años.
El resultado de las Primarias Abiertas Simultáneas y Obligatorias (PASO) realizadas el 13 de agosto pasado, que mostraron un electorado dividido en tres tercios mayoritarios repartidos entre La Libertad Avanza, con Javier Milei como candidato, la coalición Juntos por el Cambio con Patricia Bullrich a la cabeza y el frente Unión por la Patria, con Sergio Massa como representante, abre un gran signo de interrogación.
Lo cierto es que si bien todo indica que la disputa estará planteada entre Massa y Bullrich en torno a quién escoltará al líder de La libertad avanza, quien aparece como el gran favorito para quedar en la cima de las preferencias del electorado, lo cierto es que el panorama está lejos de ofrecer certezas que permitan arriesgar un pronóstico contundente.
El escrutinio definitivo de las PASO arrojó que La Libertad Avanza, el partido que llevó a Milei como precandidato presidencial, obtuvo el 29,86% (7.352.244 votos). En esa ocasión, Juntos por el Cambio, en cuya interna se impuso Patricia Bullrich, quedó en el lugar de escolta al sumar entre sus dos postulantes el 28% (6.895.941 votos). En tanto, la coalición oficialista Unión por la Patria, que tiene a Sergio Massa como candidato tras derrotar a Juan Grabois, alcanzó el 27,28% (6.719.042 votos).
Muy lejos de ese pelotón quedó el resto de las fuerzas, de las cuales sólo Hacemos por nuestro país, cuya fórmula es encabezada por el actual gobernador de Córdoba Juan Schiaretti, y el FIT (Frente de Izquierda y de Trabajadores), con Myriam Bregman a la cabeza, lograron superar el umbral necesario de votos para competir en la elección presidencial.
En ese marco, en el que la diferencia entre las tres principales coaliciones no supera los 3 puntos porcentuales, la posibilidad de que alguna de las fuerzas vaya a aumentar su caudal de votos para desprenderse del resto a tal punto de no necesitar una segunda vuelta no resulta imposible pero es, cuanto menos, difícil. Aún cuando algunas encuestas o versiones aseguran que habrá cambios sustanciales respecto de las primarias.
A partir de la lectura anterior, asegurar que alguno de los candidatos logre en las elecciones 2023 obtener más del 45% de los votos válidos o al menos el 40% con una diferencia de diez puntos porcentuales sobre el segundo candidato más votado es definitivamente temerario.
En todo caso, habrá que decir que la mayoría de los pronósticos presagian que Milei y Massa ocuparán los dos primeros puestos en la elección, relegando a Bullrich al tercero, pero con una porcentaje máximo y una diferencia entre ambos que obligará a la ciudadanía a regresar a las urnas para elegir entre los dos. Si es así, el día establecido es el próximo 19 de noviembre. Así ya ocurrió en 2015, cuando Mauricio Macri derrotó a Daniel Scioli.
Antes, y de acuerdo a lo que establece la Cámara Nacional Electoral (CNE) en cuanto a la obligatoriedad de un tercer debate presidencial ante a un eventual escenario de balotaje entre los dos candidatos más votados, quienes resulten así elegidos deberán enfrentarse cara a cara dentro de los 10 días anteriores a la fecha de la elección en la Facultad de Derecho de la Universidad de Buenos Aires (UBA). Según el organismo electoral, el debate se llevaría a cabo el domingo 12 de noviembre.