Mientras el consumo masivo sigue en baja, los alfajores multiplican sus ventas y lanzamientos. El cambio fundamental que impulsa el fenómeno.
Mientras distintos indicadores muestran que el consumo masivo continúa sin recuperarse, los alfajores atraviesan un momento de fuerte expansión en la Argentina. En lo que va del año aparecieron alrededor de 30 nuevas marcas, lo que llevó a que el mercado supere el centenar de etiquetas activas y consolide a este producto como uno de los segmentos de mayor crecimiento dentro de los kioscos.
De acuerdo con datos de NielsenIQ, los alfajores son el segundo rubro con mayor crecimiento dentro de la categoría chocolates, con una expansión del 10% en el mix del segmento.
El dato cobra mayor relevancia si se tiene en cuenta que durante 2025 las ventas ya habían aumentado entre un 30% y un 40%, de acuerdo con cifras del sector citadas por Infobae.
El crecimiento de los alfajores contrasta con la situación del consumo masivo. Según el último informe de Scentia, el consumo cayó 1,6% interanual en mayo, mientras que el acumulado de los primeros cinco meses del año mostró una baja del 3%. En paralelo, los kioscos y almacenes de barrio también registraron una retracción en sus ventas.
Sin embargo, el comportamiento de los alfajores sigue una tendencia distinta. Fabricantes consultados por Infobae atribuyen este fenómeno a los cambios en los hábitos de alimentación de los trabajadores argentinos, especialmente en un contexto económico complejo.
Un informe del Observatorio de la Deuda Social de la Universidad Católica Argentina (UCA) reveló que el 61% de los trabajadores formales admitió haber salteado al menos una comida durante su jornada laboral por razones económicas. Además, el 78,5% aseguró haber reemplazado alimentos por opciones más económicas y menos nutritivas.
Para referentes de la industria, el alfajor dejó de ser solamente una golosina y pasó a cumplir otro rol dentro de la alimentación cotidiana.
"Hace unos años que ya venimos viendo que el alfajor es almuerzo o cena de mucha gente", afirmó Hugo Basillotta, vicepresidente de Guaymallén, en declaraciones reproducidas por Infobae.
En la misma línea, Claudio Messina, director comercial de Fantoche en diálogo con el mismo medio, sostuvo que el producto "siempre reemplazó comidas" y destacó que muchos consumidores lo utilizan como desayuno, almuerzo, merienda o postre.
El consumo anual también refleja esa importancia dentro del mercado argentino. Natalia Colla, Grouper de Harinas de Grupo Arcor, indicó que cada argentino consume en promedio 85 alfajores industriales por año, aunque algunas estimaciones del sector elevan esa cifra hasta cerca de 100 unidades por persona, equivalentes a más de 10 millones de alfajores diarios.
El estudio de la UCA también mostró que el 22,6% de los trabajadores no consume ningún alimento durante su jornada laboral. Entre quienes tienen entre 18 y 29 años, la situación es aún más marcada: el 70,7% reconoció omitir comidas, mientras que en el noreste argentino esa proporción alcanza el 50,1%.
El crecimiento del mercado también impulsó una fuerte diversificación de la oferta. Según datos de NielsenIQ, cada vez aparecen más variedades y lanzamientos simultáneos, con la incorporación tanto de marcas orientadas al segmento value como de propuestas premium y de mayor elaboración.
Entre los nuevos jugadores aparecen marcas como Rasta y Pescado Raúl, el alfajor impulsado por el cantante Joaquín Levinton, mientras que grandes empresas también avanzaron con nuevos productos para competir en distintos segmentos.
Uno de los nichos que más crece es el de los alfajores extra indulgentes, caracterizados por mayor cantidad de relleno, formatos triples y combinaciones de sabores poco convencionales. De acuerdo con datos de Arcor difundidos por Infobae, ese segmento ya representa cerca del 9% de las ventas totales medidas en kilos dentro de la categoría.
El auge de los alfajores también se explica por su fortaleza dentro de un canal que atraviesa dificultades. Según datos de la Unión de Kiosqueros de la República Argentina (UKRA), desde noviembre de 2024 cerraron 36.150 kioscos en todo el país, con una pérdida estimada de más de 72.000 puestos de trabajo.
Pese a ese escenario, el alfajor continúa siendo el producto más vendido durante todo el año en los kioscos argentinos. Entre las marcas con mayor presencia en el mercado figuran Arcor, Mondelez, Guaymallén, Fantoche, Jorgito y Rasta, consolidando una categoría que continúa expandiéndose incluso en un contexto de retracción general del consumo.