Una sorpresiva medida del Foreign Office asume la decisión final sobre futuras exploraciones. Qué pasará con el megaproyecto Sea Lion.
El Gobierno del Reino Unido estableció que toda nueva licencia para la exploración o explotación de hidrocarburos en las Islas Malvinas deberá contar con la autorización explícita del secretario de Estado de Asuntos Exteriores británico. Esta medida administrativa, confirmada oficialmente ante el Parlamento en Londres, se conoce en un contexto de creciente disputa por la soberanía del archipiélago y sus recursos naturales.
La disposición del Foreign Office, anunciada mediante una respuesta parlamentaria, confiere a Londres la instancia final de aprobación sobre los permisos petroleros futuros. Si bien la administración de las islas mantiene sus competencias regulatorias y ambientales, ninguna licencia nueva podrá emitirse sin el consentimiento del secretario de Estado, cargo que actualmente ejerce Ed Miliband.
Esta decisión se produce en paralelo a las acciones que el gobierno argentino impulsa contra las empresas vinculadas al proyecto petrolero Sea Lion.
El Ejecutivo de Javier Milei ha anunciado procedimientos sancionatorios contra compañías que operan en la zona sin autorización argentina, y la Justicia Federal de Río Grande dictó una medida cautelar para paralizar preventivamente ciertas actividades vinculadas al proyecto, fundamentada en riesgos ambientales y afectación a la soberanía nacional.
En su respuesta parlamentaria, el subsecretario parlamentario de Estado, Stewart Wood, reiteró la posición histórica de Londres respecto al desarrollo de hidrocarburos en las Malvinas. Wood argumentó que los habitantes del archipiélago tienen derecho a desarrollar sus recursos naturales como parte del principio de autodeterminación, un argumento que Argentina rechaza categóricamente en el marco de la disputa por la soberanía.
Aclararon que el régimen de concesiones de petróleo y gas aplicado en el Reino Unido no rige directamente sobre las Malvinas, y que las decisiones ministeriales deberán ajustarse a la legislación local vigente. La respuesta oficial no precisó si el secretario de Estado intervino en las autorizaciones ya otorgadas para el proyecto Sea Lion, que utiliza licencias previas a esta nueva disposición.
El proyecto Sea Lion, uno de los principales desarrollos petroleros en las cercanías de las Malvinas, es operado por Navitas Petroleum y Rockhopper Exploration. Las compañías ratificaron sus planes de iniciar la extracción de petróleo en marzo de 2028, y aseguraron que las medidas impulsadas por Argentina no alterarán su cronograma, a pesar de la “mayor atención mediática y política” generada.
La nueva exigencia británica añade un elemento a la controversia, centralizando la autoridad final sobre futuros permisos en el Ejecutivo de Londres, lo que implica que cualquier cuestionamiento legal o económico ahora se dirige directamente a la administración central británica. La Argentina, por su parte, mantiene su reclamo de soberanía y cuestiona las actividades hidrocarburíferas que se realizan sin su autorización.