Se cerró la etapa de prueba tras 45 audiencias. Este jueves por la tarde se ratificarán lass acusaciones y pedirán las penas.
El juicio por la muerte de Diego Maradona llegó a una nueva instancia y los fiscales Patricio Ferrari y Cosme Iribarren abrieron este jueves la etapa de alegatos finales, luego de más de siete meses de debate y 45 audiencias.
La acusación lanzó duras críticas contra los profesionales que participaron de la atención del exfutbolista durante su internación domiciliaria. Y este jueves por la tarde ratificarán sus acusaciones y pedirán las penas que consideren necesarias para los imputados.
Al comenzar, el fiscal Ferrari planteó que "al 11 de noviembre de 2020, Maradona era una bomba de tiempo, se lo sacaron de encima y lo introdujeron en esa casa que, 14 días después, terminó muriendo".
Se trata del neurocirujano Leopoldo Luque, la psiquiatra Agustina Cosachov, el psicólogo Carlos Díaz, el enfermero Ricardo Almirón, su jefe Mariano Perroni, la coordinadora de la prepaga Nancy Forlini y el médico clínico interconsultor Pedro Di Spagna, acusados del delito de homicidio simple con dolo eventual.
Por su parte, el fiscal Iribarren recordó el día que encontraron a Maradona sin vida. "Me permito transmitirles, por haber estado allí junto a mi colega, lo impactante que fue ver el cuerpo de la víctima el día 25 de noviembre, e imediatamente preguntarnos qué pasó, por qué se llegó a esto. Esa imagen, para mi y mi colega, va a ser imborrable", explicó.
"Y a veces es difícil transmitirla. Pero lo impactante de esa imagen tiene una sola explicación que está reflejada en todas las afecciones que tenía Maradona al 20 de noviembre de 2020 y que no fueron atendidas", agregó.
Respecto a la vivienda donde se hospedó el exfutbolista, Ferrari indicó que "usaron un playroom que tenía una cama común y nada más. No tenía guantes, gasas, una vía, un botiquín de primeros auxilios, un desfibrilador, una ambulancia ni nada de lo que prometieron. Era un vacío puro, esa casa no tenía nada".
"Estamos en condiciones de afirmar que existió un grupo de improvisados que olvidaron en todo momento que trataban a un paciente vulnerable y complejo. Ese grupo de improvisados ha incrementado el riesgo más allá de lo permitido, algunos de ellos con indiferencia", sentenció.
Posteriormente, se refirió al estado de salud de Maradona antes de morir: "Nadie puede refutar las señales de alarma que exhibía el cuerpo de la víctima: la hinchazón, los edemas, la voz robótica. Todo este combo no llamó la atención de los médicos para que hagan algo. Hicieron todo para no hacer nada".
La Fiscalía dividió la internación domiciliaria en dos semanas. La primera explicaron que fue cuando el Diez estaba óptimo, aunque no era cuidado debidamente, no se dejaba revisar por los enfermeros y la comunicación entre los profesionales a cargo del dispositivo ya tenía falencias. Por un lado, había un canal de novedades entre enfermeros y representantes de la prepaga. Por otro, hablaban los médicos personales del Diez.
"Luque no fue nunca y Cosachov y Díaz hicieron pasadas de médicos, no sabemos si vieron al paciente. Eso fue los primeros días", contextualizó Ferrari.
"La última semana fue la semana del terror. Entre el 16 de noviembre y el 24. La casa era un vacío puro. La acción de los profesionales de la salud también estuvo caracterizado por el vacío", agregó.
En este sentido, Ferrari volvió a hacer pública una imagen del Diez sin vida. "Así murió Maradona. El triste final el 25 de noviembre. Y es la cronología de una muerte anunciada lo que tenemos a la vista. Esta imagen es el fin de la no actividad de las personas que debieron estar a cargo de la salud del paciente".
Una vez terminados los alegatos de los fiscales, será el turno de las querellas y, finalmente, de las defensas de los siete acusados que continúan en este proceso. Cada una de las partes tendrá un máximo de tres horas para presentar sus argumentos.
Al finalizar la fiscalía, será el turno del abogado querellante Eduardo Ramírez, que representa a Diego Junior. Esta etapa representa el último tramo importante del juicio antes de que los jueces comiencen a analizar las pruebas y los argumentos de las partes para avanzar hacia la deliberación y, finalmente, el veredicto.