La central hidroeléctrica abrió sus compuertas para contener la crecida del río Paraná ante las fuertes lluvias. El Litoral sigue bajo alerta.
El fenómeno de El Niño ya comenzó a instalarse en el país, golpea con fuerza en algunas zonas y está dejando graves consecuencias producidas por las extraordinarias lluvias. Las crecidas de los ríos Paraná y Uruguay desataron las alertas en las últimas horas, y ponen bajo vigilancia a las poblaciones ribereñas y a los productores del litoral argentino.
Una de las principales medidas que se tomó en las últimas horas es la apertura de las 18 compuertas de la central hidroeléctrica Yacyretá para atenuar las crecidas de ríos tras las lluvias registradas en la cuenca del Iguazú, de aporte directo al embalse.
El Ing. Ronnie Ayala, jefe del Departamento Técnico en la Margen Derecha, precisó que con las precipitaciones que se están registrando entre el domingo y este lunes, el caudal afluente está en alrededor de 28.000 m³/s a la altura de Yacyretá, y que todo indica que irá aumentando en los próximos días.
Alejandra Cristanchi, jefa argentina de Hidrología de Yacyretá, explicó en diálogo con TN que la apertura busca amortiguar el aumento del caudal que llega a la central, que se encuentra aguas abajo de otras represas y recibe los aportes de distintas zonas de la cuenca.
La última gran apertura de Yacyretá ocurrió en 2023, cuando otra crecida obligó a mantener las compuertas abiertas hasta fines de noviembre. Por el momento, las autoridades monitorean la crecida de los ríos y las condiciones climáticas, para considerar si es necesario otra descarga.
Cristanchi explicó que el procedimiento requiere evaluar los datos hidrológicos antes de modificar la apertura. La operación se realiza de manera gradual y bajo supervisión técnica para regular la cantidad de agua.
Los responsables de la central indicaron que la descarga total se encontraba en torno al 30% de la capacidad prevista para la instalación. Al mismo tiempo, precisaron que el caudal que circulaba por el río rondaba los 35.000 metros cúbicos por segundo, con tendencia creciente.
Frente a este escenario, la Entidad Binacional Yacyretá anunció el cierre del paso fronterizo entre Ayolas (Paraguay) e Ituzaingó (Corrientes), que atraviesa el coronamiento de la central hidroeléctrica. La restricción comenzó este lunes 12 de octubre y se extenderá hasta el sábado 17, por razones de seguridad.
La represa Itaipú, ubicada en la zona de la Triple Frontera, también debió mantener abierto su vertedero ante el extraordinario incremento del caudal del Paraná.
La maniobra buscó vaciar el embalse para atenuar los picos de crecida. Si bien no puede evitar la inundación, la represa Salto Grande -administrada por Argentina y Uurugay- cuenta con la capacidad de disminuir sus efectos aguas abajo.
La gran cantidad de agua caída en la cuenca del río Iguazú, afluente del Paraná, obligó a la apertura de las compuertas de la megarepresa de Itaipú.
Al igual que Salto Grande, tanto el complejo binacional entre Paraguay y Brasil y Yacyretá son presas de llanura que pueden atenuar pero no impedir una inundación.