En la Patagonia, los locales minoristas experimentan una mayor presión por la suba de costos que en el promedio del país.
Un reporte privado revela que el motor de la inflación en la Argentina es el incremento del valor de la energía y los alquileres que pagan los comercios minoristas. La Patagonia es la región en donde ese factor tuvo mayor incidencia.
El reporte es del Instituto Argentino de Análisis Fiscal (IARAF), dirigido por el economista Nadin Argañaraz, en base a los datos del INDEC sobre precios mayoristas y minoristas. El trabajo revela que, mientras la inflación minorista subió 280,47% desde noviembre de 2023 a nivel nacional, en la Patagonia el incremento fue del 284,47%.
Como el precio de los factores que integran los costos del comercio evolucionó de manera distinta a lo largo de los últimos 3 años, también cambió la rentabilidad de los negocios. Al inicio, el precio de las mercaderías explicaba el 60% del precio final. Luego, con la devaluación, el valor subió y posteriormente se estabilizó nuevamente en el nivel inicial. Eso implica que el 40% restante de los costos es lo que sube y motoriza los precios.
Las provincias de Chubut, Neuquén, Río Negro, Santa Cruz y Tierra del Fuego son las más impactadas por el encarecimiento de sus costos operativos de funcionamiento, dice el trabajo. El precio de venta minorista registró la mayor variación nominal de todo el país entre noviembre de 2023 y agosto de 2026, con una suba del 284,47%.
Por su lado, el costo de la energía en la Patagonia fue donde más subió. El costo nominal trepó un 951,03%, superando ampliamente la media nacional del 850,67%. El reporte del IARAF indica que "en la Patagonia se generó el mayor encarecimiento relativo del país" de la energía. La incidencia del costo de la energía sobre el precio de venta al público aumentó un 173,37% (casi se triplicó), muy por encima de regiones como Cuyo (135,93%) o el promedio nacional (149,87%).
Por otro lado, el costo de los alquileres en la región tuvo una suba nominal del 861,69%, la segunda más alta del país, solo detrás del Noreste. Mientras tanto, la incidencia en el precio final creció un 150,13%. Fue una de las regiones donde más se encareció la locación comercial respecto a lo vendido.
A nivel nacional, el proceso de reducción de subsidios y sinceramiento de tarifas generó un encarecimiento relativo significativo y continuo.
El costo energético en los precios de venta del comercio minorista aumentó un 149,87%. Dado que la mayoría de los comerciantes minoristas alquilan sus locales, la actualización de los cánones por encima del aumento de los precios de venta incrementó su peso en la estructura de costos. La incidencia en el precio de venta tuvo un incremento del 135,82%.
El informe señala que el pequeño comercio minorista tradicional registró un incremento de al menos un 120% en la incidencia combinada de la energía y los alquileres respecto a sus precios de venta.
"Este reordenamiento de precios relativos presiona los márgenes de rentabilidad del sector formal, impulsando a los comercios a buscar mejoras operativas de productividad y a demandar reducciones en la presión tributaria nacional, provincial y municipal", plantea el estudio..